Blogia
_____El blog de los Cuarentones

DIVERTIMENTO

DIVERTIMENTO

   

Educadamente cedió el paso, aunque al hacerlo se puso a tiro y no desaprovecharon la oportunidad. Con un sonoro ruido el proyectil describió una parábola perfecta y en su caída dio en pleno blanco.

Profundo fue el dolor y la sensación de humedad densa recorriendo en libre caída la distancia hasta el suelo. El cerco se fue extendiendo, evidenciando el daño sufrido.

Las lágrimas manaban sin consuelo por sus ojos, maldiciendo su estupidez y a la par al agresor. Apenas quedaba tiempo para más opciones, en tan fugaz instante quedaron allí tendidos todos los planes. Ya no cabía el triunfo, quizá todo lo más una retirada poco heroica, pero el tiempo jugaba en contra.

Indeciso por un momento quedó allí en la calle, sin pensar que por allí seguían ocultos aguardando un despiste. Ahora él era el objetivo, tras tantos años de hacer de verdugo, al fin había caído en su propia trampa.

Las lágrimas, ahora de rabia, le ayudaron a entender a sus víctimas, lo que él consideraba una broma divertida, entendía ahora, tanto tiempo después que no era tal. Contemplaba absorto su pantalón, recién estrenado cubierto ahora por el enorme salpicón que el coche que acababa de pasar había levantado sobre su pernera.

Se dio lentamente la vuelta iniciando un azorado retorno, en ese momento, de nuevo se puso a tiro y de nuevo el coche lo aprovechó, acelerando derramó sobre la otra pernera el resto de agua del charco. Algo estalló en su interior, desapareció toda cordura y de repente, todo el camino de vuelta fue saltando de charco en charco, salpicándose más y más y a cada salto más risas y al siguiente... muchas más.

Llegó de nuevo a casa, a salvo de nuevo cogió el teléfono y ya con una enorme sonrisa en la boca comentó a un amigo que por un instante se había sentido de nuevo aquel niño travieso que el tiempo parecía haber conseguido enterrar.

Día de inocentes, claro, pequeño divertimento sin época ni tiempo, pero sonriendo ante el monitor.

Patxi

 

Knightma

28/12/2004

    

0 comentarios