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_____El blog de los Cuarentones

DE VEZ EN CUANDO...

DE VEZ EN CUANDO...

De vez en cuando me siento en los soportales de mi casa mirando al mundo para pensarlo. Tan ajeno y distante, de vez en cuando, como, a veces, es piel en mi cuerpo aterido.

Llagado el mundo, de vez en cuando, quisiera prestarle el embeleso de un ciprés esbelto rozando el cielo como si el firmamento guardara del amor todas las respuestas.

 

De vez en cuando, la tormenta de un filo cortante me surge zarandeando al mundo como si quisiera despertarlo de su sueño, como si soñase que emergía, el mundo, a salvo, del crujido de su penumbra.

Hastiado el mundo, de vez en cuando, detiene un breve instante su paso para olvidar que ha olvidado el amor en compañía, que desespera en el helecho del tedio.

De vez en cuando, a veces, miro al mundo sin mirar nada excepto el firmamento

Invitado

RE:

De vez en cuando, la vida se vuelve ansias y deseos y otras se duerme en el letargo de la ausencia para intentar olvidar el miedo que a la vida le tenemos. A veces lo sencillo se nos asemeja inalcanzable y trabajoso, pero solo cuando de vez en cuando nos atrevemos a dar los pasos necesarios podemos encontrarnos con algo que ya soñábamos lejano, el caso es que nadie da ese paso por nosotros mismos, ni siquiera de vez en cuando.   

  

¿Recuerdas lo del día a día?, es el regalo más fácil de hacerse y de conseguir. Nadie es blanco totalmente, de eso tengo y tenía seguridad y no me importa, de vez en cuando dudo y mucho, pero conociendo mis propias tormentas acepto las ajenas porque siempre existe un punto de unión más allá de los altibajos, creo que lo hemos comprobado de vez en cuando. La desilusión dura el segundo que precede a la reflexión, pero no te lo niego, me estoy cansando de esperar cambios ajenos, somos humanos aunque nos excedamos en paciencia.   

   

De vez en cuando, a veces, yo también miro al mundo sin mirar nada excepto el firmamento pero no me asusto cuando la casualidad y el destino me acerca al sueño incomprendido porque eso demostraría que me siento culpable de algo y ya llevamos mucho equipaje para cargarlo más.  Los demás siempre se merecen una oportunidad, idéntica a la que nos merecemos nosotros mismos.  

  

Sigue caminando cómo desees pero no estaría de más que recordaras que al final y sin de vez en cuando, los pasos van a terminar donde los dirigimos.   

Invitado 

15/1/2005 

  

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