MIS QUERIDOS ARGENTIA, CAROL Y BARTOLO...

Mi querida Carol, ¿cómo que no...? Como muestra, puedo decirte que siempre me causó morbo imaginarme haciendo sexo con mis amigas más queridas; el problema es que, como dice Argentia, al final casi siempre terminaba convirtiendo el vínculo afectivo en una relación amorosa. Debe ser un problema de un servidor que no es capaz de establecer con la suficiente nitidez esa línea de separación entre la amistad y el amor.
No sé si eso sólo me pasa a mí. Pero cuando se disfruta de una relación tan libre y gratuita como la amistad, cuando se tiene afecto sobre una persona sin ningún tipo de reglamentación, cuando se siente el deseo y la atracción humana con tanta fuerza vital como la vive un servidor de ustedes, se rebasan con mucho los límites arbitrarios e irresponsables del amor. ¡Qué se le va a hacer!
Argentia, ya puestos, he de reconocer que también me produce cierto morbo imaginarte frente a un servidor en el papel de oráculo mientras entornas los ojos en ademán adivinatorio; hasta me permito presagiar que si miras mi bragueta es probable que aprehendas un nuevo dogma de fe y comprendas entonces porqué el estado natural del ser humano es el de estar empalmado.
Eso lo sabe bien el Bartolo, mi querido compañero de celda que sufre la tremenda visión todas las noches, compañero y amigo porque... ¿sabeis? la obligación de compartir estancia ha hecho nacer el afecto, la confidencialidad e incluso la participación en ideales comunes ¡oigan! (si no que se lo pregunten a la Mónika) pero no cabe duda que de no ser así, hay tanta afinidad en nuestra existencia octogenaria que la libertad y la gratuidad de nuestra relación se hubiera consolidado con una amistad aún más intensa si cabe ¿verdad colega...?
En definitiva, queridos míos, puedo afirmar en voz alta que soy feliz y me gustaría que vosotros pudierais decir lo mismo.
El zocato, visando con la zurda.
24/8/2007
http://foros.ya.com/SForums/$M=readthreadrep$TH=6032570$F=31311$ME=13590314
0 comentarios