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_____El blog de los Cuarentones

TRAS UNA SOMBRA

TRAS UNA SOMBRA Tras una sombra, entre cristales vuela el sueño dormido; encadenado al "vivo" soñando con el "quise vivir", dibuja con trazo débil sobre las sombras un mundo en que los sueños se llenan de luz.

Podemos ver la vida pasando deprisa a nuestro lado, como si a nuestra parada nunca viniese el autobus, como si nada fuese con nosotros; como si el de al lado y el otro no fueran parte de nuestro mundo; casi como si viviésemos solos en él.

A menudo somos sombras leves que pasan furtivas por el mundo, dejando como única huella un fugaz destello. Así vamos durmiendo el sueño, dejando en el olvido nuestras quimeras, nuestra revolución pendiente; dejando que las telarañas del olvido oxiden la bruñida armadura que un día soñamos hacer brillar.

En el campo de batalla que es la vida quedaron amigos, enemigos, valientes y cobardes por igual, sueños y deseos, ideales y anhelos, locos disparates y un puñado de canciones de amor.

Ahi entre una sombra aún vive un resquicio de ese sueño, aún queda un leve rescoldo en el corazón ardiente, un pequeño fuego brilla aún en el interior. No está el volcán apagado, puede que sí dormido. No es momento de estertores sino de recuperar el ritmo perdido entre sombras bajo el alfeizar.

La tarde ha venido a menos, el sol empieza... tan pronto¡¡, a declinar. Pronto volverán las sombras a traer el frío, pero en el embozo de la tarde, verás como de repente unos ojos miran y sonríen decididos, quizá en algunos el viejo sueño, el viejo deseo, se haya vuelto a despertar.

Bosques llenos de rincones sombríos, con hojas hoy doradas que pronto la nieve de blanco pintará, recuerdos enterrados allá donde los pinos, sueños que volaron jugando al escondite por el helechal.
Pronto contaré hasta cien y abriré de nuevo los ojos, buscaré entre la fronda y el cesped, a la vera del río que salta y bulle contento, en el parque o en la ciudad. Tras una sombra hay escondida una quimera, mil ideas, el sueño de miles que creyeron que el mundo podían cambiar.

Tras una sombra corro a lomos del viento, galopando sin riendas, por las renacidas ideas que creí perdidas hace tanto que ya desesperaba de encontrarme con ellas. Ni siquiera en el bosque donde viven los olvidos, donde marchan los sueños que tuvimos a ver si con el tiempo, nos acordamos de ellos y volvemos en su busca, por que un día, de repente.... nos hace falta... de nuevo... soñar.

Patxi
 30/11/2004

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