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_____El blog de los Cuarentones

DE ALGUNAS COSAS YA NO SÉ QUÉ PENSAR...

DE ALGUNAS COSAS YA NO SÉ QUÉ PENSAR...

   

Casi todo parece destinado a tener que aprenderse a través del esfuerzo, así como es determinante que alguien que no se haya tenido que ganar el sustento diario con su propio esfuerzo acaba no valorando las cosas ni teniendo estímulo para conseguirlas, lo que acontece a los hombres y mujeres acaba siendo tenido que aprender con diversos tipos de carencias, tropezones, adivinanzas, sospechas, incomunicaciones y varios ones más.
Tal vez sea la única forma de que queden grabadas ciertas cosas de tal forma que desde ese momento las podamos ya aprender para el futuro.

Solo aquel que mucho ha perdido en la vida sabe que nunca llegó a apreciar tanto lo que tenia hasta que lo perdió, y eso ocurre tanto en las cosas materiales como en las páginas del corazón.
Quizás esté relacionado con la forma en que aprendemos a hacernos fuertes, a comprender, a valorar, a tolerar y también finalmente a disfrutar de lo aprendido o conseguido.

   

De muchas de nuestras carencias, tropezones y abandonos somos nosotros los principales culpables, cuando descuidamos lo que tenemos vamos sin percatarnos perdiendo poco a poco aquello que disfrutamos.
A diario lo estamos viendo y experimentando; si descuidamos a las personas amadas, la comunicación con ellas se va perdiendo y con ella el afecto se enfría poco a poco, si descuidamos los negocios garantizamos la pérdida de beneficios, si descuidamos la salud estamos corriendo el riesgo de contraer enfermedades con más facilidad que otras personas, si descuidamos nuestra comunicación con nosotros mismos se va perdiendo el hilo que esclarece nuestra conciencia, que nos aporta sabiduría, que ennoblece como consecuencia nuestra propia personalidad.

Pero nuestra condición humana nos induce con demasiada facilidad a dormirnos en los laureles de la conformidad y de la pereza en todas aquellas cosas que disfrutamos y que creemos ya aseguradas, y la misma torpe condición nos abre los ojos de nuevo al camino del reencuentro con una nueva escala de valores cuando las lágrimas de las consecuencias de nuestro descuido y poco celo aparecen.

La claridad desde la propia condición humana nunca fue tan evidente como desde el dolor, parece cruel, pero realmente, ¿cómo podríamos valorar cualquiera de las polaridades sin la existencia de ambas?. Aceptar el flujo y reflujo de las energías en todas sus manifestaciones, aunque no lleguemos a comprender las causas, es el primer paso para adaptarse sin tanto dolor al inevitable camino oscilante del ahora tengo, mañana lo pierdo o ni se sabe.

A veces leo y no sé que pensar...

Buenas noches foro

Oku-Den

 

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