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_____El blog de los Cuarentones

Controversia

ODA A UNA HIPOCRESIA

ODA A UNA HIPOCRESIA

Diciembre, mes de promesas, de propósitos, de solidaridad fingida adornada con guirnaldas y música celestial.

Mes de falsas noches de paz, cuando la procesión va por dentro y aguantamos estoicamente a los que no soportamos el resto del año.

Llega la blanca y falsa Navidad, exaltada obligatoriamente, donde las buenas intenciones se hacen añicos contra el muro de la miseria, contra la soledad de los solitarios y contra la desgracia de aquellos que si malamente tienen para comer, menos tendrán para invertir en la “felicidad” que da el consumismo, difícil es mantener los sueños con el estómago vacío.

El presente está jalonado de guerras, hambrunas, injusticias ¿Qué hacemos para mejorar las cosas? No hay que pensar en nuestro futuro, sino en el de todos, y el futuro se nos presenta más como carbón que como nieve de postal navideña.

Por respeto a los niños, grandes protagonistas de estas fechas, demostremos que la Navidad es algo más que apariencia y consumismo. Que el espíritu de estas fiestas no nos quepa en unas bolsas de grandes almacenes. Que el cariño no se reduzca a un regalo.

En estas Navidades y siempre, hay que ser desprendidos, pero no tanto de tarjeta como de corazón.

Ojalá (rememorando a Dickens) existiera el Espíritu de la Navidad y que estuviera presente todo el año, ojalá que las guirnaldas, las lucecitas y la música celestial sean algo más que el disfraz con el que se envuelve la frivolidad del ser humano. Ojalá que aún estemos a tiempo.

 

--Dulcinea--

 

8/12/2004

DELIBERADA INDECENCIA

DELIBERADA INDECENCIA

   

El poder sentirte libre, no estar sujeto a formas, runas, signos, maneras y perfiles en la escritura, es sin duda para mí una satisfacción muy grande. Quizás no tanta como la de ver publicado un libro tuyo (que haberlos haylos), pero lo que ocurre es que luego sólo los lee tu abuelita y la decepción se lleva la palma.

El poder expresar lo que “te salga de los cataplines” sin tapujos, disimulos, pretextos, fingimientos, simulaciones, ficciones, dobleces y marrullerías, a un servidor le produce una enorme satisfacción. ¡Si, ya sé! Que les jode a muchos. ¿Y que quieren que haga? Mejor que no me lo digan, así se ahorrarán el correspondiente exabrupto.

Quizás algunos piensan que esta actitud corresponde a un ser reprimido; que se dedica a volcar su “mala leche” en un medio que no le cuesta y que se lo consiente. En el fondo tal vez exista algo de eso, la impunidad y la clandestinidad del mismo es propiciatorio para ello, y el que más y el que menos vierte aquí lo que seguramente no vertería en un foro donde tuviera que dar la cara. Las jodidas formas que hacen que nos comportemos como personas decentes...

Ser “indecente” en este foro, de verdad que “me da gustirrinín”, ¡oigan! Y hasta es grato, te sientes de alguna forma liberado de un sistema que aunque has aceptado como bueno, no ha dejado de ser impuesto. ¿Verdad que sí? Haces y deshaces a tu antojo, esto sí, o esto no... Pones risita de diablo o de santo, según lo que lances, y a esperar reacciones de los demás, sobre todo de los que “te crucificarían” . Reconozco sin humildad, que éstas son las que más “me calientan”.

Por eso cuando veo a esos que se reprimen en este medio no explayando todas sus condiciones ocultas, (¿quién no tiene recovecos, sinuosidades y meandros en la mente?) y no dan rienda suelta a todo el caudal de “aguas sucias” estancadas, me da risa.

¡Coño! que en el mundo se llevan siglos luchando por la libertad de expresión. ¿Es que ahora nos vamos a reprimir?

Yo no, desde luego.

   

Castelar- 

 

LAS BRAGAS

LAS BRAGAS

  

Algún ser anónimo afirma siempre majaderías, por ejemplo que un asunto de bragas no puede estar sujeto a debate alguno cuando es sabido que debate se puede hacer hasta de una pestaña caída al sacudirse el ojo de entre la maleza.

 

Las hay de algodón aunque ahora las féminas no suelen encontrar en ellas el ideal del atuendo interior, sin embargo siempre fueron cómodas y suaves al tacto y permiten ponerlas con lejía si hace falta  aunque yo recomiendo lavarlas sin esperar a que se haga patente suciedad alguna.

  

Las bragas de algodón no admiten muchas fantasías de diseño porque no pueden combinarse con transparencias y encajes en exceso ya que un tejido es mucho más recio que el otro y acaban rompiéndose por allí donde la juntura pierde el hilo.

  

Es cierto también que algunos hombres pierden el hilo de sus fantasías precisamente en las braguitas de algodón. yo recuerdo a uno que me hizo comprarlas porque no existían en mi ropero, y además debían ser de color blanco, menos mal que no ponía condiciones sobre diseño, si me las llega a pedir hasta la cintura me siento como mi abuela en la noche de todos los santos con bragas porque era pecado.

  

Y es cierto que recuerdo mi tierna infancia llena de bragas de algodón blancas en la inmensa mayoría del cajón.

  

Era como los calcetines, si eran blancos hacían más in para nuestras madres, más elegante, más limpio. Yo en cambio no tardaba en rozármelos con el tacón del otro pie y dejarles la marca indeleble de mi rebeldía y pasotismo, tal cual hoy mismo deniego de todo lo estéril innecesariamente.

 

Otro día entraremos en más honduras, yo de todas maneras sigo pensando que al margen de fantasías es mejor siempre empezar con ellas pero no retenerlas demasiado tiempo, no dejan penetrar con holgura si hay unas prisas.

 

Reconozco de todas maneras que los gusanos de seda aportaron algo muy importante a nuestras interioridades femeninas, luego vinieron los sucedáneos pero eso ocurre en todas las cosas. Tampoco los hombres se fijan si son de 30 euros o de 2 la media docena, supongo que lo esencial para ellos es el efecto a primera vista y que no estén demasiado apretadas para bajarlas, porque si que hay que reconocer que parecen tener cierta fijación en bajarlas ellos personalmente, es algo que no he entendido muy bien nunca.

  

Y si soy sincera, me da morbo ir sin ellas. Otro día les cuento.

   

Invitada

  

LAS AVENTURAS DE QUIJOTE WATSON, LA BELLA MILA Y EL PRELADO CASTELAR

LAS AVENTURAS DE QUIJOTE WATSON, LA BELLA MILA Y EL PRELADO CASTELAR

  

Watson de "la Leche", nuestro Quijote y desfacedor de entuertos particular cabalgaba con su jamelgo "malaspulgas" por el camino que le llevaba a su hacienda de Argamasilla. Iba pensando en la mala cosecha de cañamones que había tenido este año; ni para alimentar a sus tres canarios había recogido. Eso le preocupaba sobremanera, puesto que este ejercicio la declaración de la renta le había salido a pagar, y no sabía como satisfacer la deuda.

Últimamente todo el monte era suyo, creía, pues, por circunstancias, el obispo Castelar no aparecía. De repente, al pasar por la alberca; cerca de la cerca del huerto del señor Filiberto, oyó una especie de lamentos y ayes que provenían justamente de detrás de una alquería que se hallaba al lado de la cafetería donde tomar su cafelito con sus churritos todas las mañanas solía. Una dama se quejaba...

Dama:
- ¡Ay...ay...ay...! ¡Ahhh...ahhh...ahhh!

Nuestro héroe olvidose de sus problemas y raudo a donde provenían esos lamentos acercose. Lo que contempló fue atroz. Una dama cuarentona se debatía como podía de un monstruo debajo de una higuera (lo de cuarentona nadie lo diría porque la dama tenía los dos pechos enhiestos y descarados para entretenimiento del prelado). Empuñando su lanza y desenvainando su espada, a la vez que la cimera en lo alto de su testa se colocaba y a "malaspulgas" en sus flacos flancos espoleaba, dijo a aquella especie de nuncio con sotana que, al parecer, a la dama violaba:

Watson (Poniendo cara de muy mala leche):
- Cesad en vuestro conato bellaco. Pues ¡vive el cielo que como persistáis en el intento, cuando llegue a vos, os mandaré a "tomar por el saco"!

Aquel prelado de debajo de la capa de repente retiró sus recias pero delicadas manos de las tetas de la dama y a la entrepierna se las llevó. Quijote Watson ese gesto interpretó como "que no le salía de los huevos", y un tanto mosqueado, masculló:
- ¡Ah no! bribón, pues ahora verás quien soy yo.

 

Lanza en ristre nuestro titán hacía donde aquel monstruo estaba se lanzó. El pontífice miraba a la dama casi despelotada, con las bragas por los tobillos; a su vez al quijotesco personaje le veía por el rabillo como se disponía a ensartar su anatomía, y dando media vuelta las "de Villadiego" tomó, perdiéndose en la lejanía con su negro ropaje.

Hasta la dama nuestro Quijote llegó; apeose de su jamelgo a la vez que le ofrecía una manta para que sus tersas carnes tapase. Con ella cubriose. Watson. (con cara de aflicción):
- ¡Lamento mi señora no haber sido más oportuno! Pues de haber llegado antes, hubiera evitado la felonía con una rencilla. Soy maese Quijano, de Argamasilla.-Dijo a la vez que extendía su mano diestra. (Por la parte posterior de la armadura se le salía la quilla).

Mila no aceptando la mano que Watson le ofrecía, dijo con la voz un tanto agria:
- Oportuno si que fuisteis, para mi desgracia con vuestra presencia habéis evitado que haya sido violada.

Quijote Watson (con la faz desencajada por la sorpresa):
- ¡Mal halla mi presencia, señora!
al escuchar vuestros lamentos,
en tan nefasto momento y hora
espolee con saña a mi jumento;
no consiento que a fiel o mora
ningún malandrín dé tormento.

Mila (con la cara de sarcasmo):
- Pero de que lamentos y ayes habláis, imbécil. Si gritaba y gemía era porque estaba a punto del orgasmo...

Moraleja: Otra vez que escuches ayes y lamentos de una dama, asegura antes de desenvainar la espada, no caigas otra vez en un desatino. Asegura si esos lamentos son debido a un alma por el dolor desgarrada o son debido a los placeres que da el chumino.

Que tengan buena tarde-noche, ustedes que pueden.

 

Castelar-

26 / 05 / 2004

 

ESCRIBIR COMO NEGRO

ESCRIBIR COMO NEGRO

  

Apreciada amiga, te escribo esta carta en directo, en este foro. No tengo nada que ocultar para ti, ya lo sabes casi todo de mí; en cambio poco o nada sé de ti. No importa, cada uno es como es, tú discreta, callada, sabía en los consejos. Yo impulsivo, alocado, sin pensar las consecuencias de mis palabras.

  
Supongo que un foro no es el sitio más adecuado, pero sólo quería darte las gracias por acompañarme en los malos momentos, por conversar conmigo en el messenger en el momento que me encontraba agobiado, dejando cosas importantes para luego. Gracias por escucharme cuando tanto te necesité. Gracias por darme libre albedrío e invitarme a participar en este foro.

  

Este foro es especial, sólo tus amigos y algún invitado escriben. Se podría decir que es una charla entre amigos. Deseo que este foro crezca y crezca, que seamos tantos que no sepamos ni siquiera los nick, que sea un foro todo de anónimos. Todo eso es una utopía, ya lo sé.
 
No sabemos el destino de TU FORO, ¿por cierto el día de inaugurarlo miraste los astros? ¿Los consultaste? Aunque pueda parecer una tontería no lo es. Muchos negocios quiebran si no son abiertos el día adecuado.

  
No, eso no pasará con EL FORO. En este foro nunca faltaran gentes como yo, de color, es decir "negra".

  

Invitado

 

JAQUE AL REY

JAQUE AL REY

Le bastó la ejecución de unos cuantos movimientos para comprender que, como siempre, ganaría la partida.

  

Como siempre, escrutó a su enemigo con una sombra fija de rencor. Pensó, como siempre, que esa tarde aborrecía como nunca la imagen delirante de aquel rostro torturado, el gesto de embozada disculpa con el que su adversario demoraba, humillado ante el tablero desnudo de su vientre, el final de la partida, su inconcebible error. Pensó que detestaba esas manos, los desolados dedos que muy pronto treparían por sus muslos hasta vengar su dicha.

  

Adivinó el calvario, la locura, el martitio del horror y de la culpa en los ojos derrotados de su amante...

  

Hetaira, recuperando sus piezas.