Blogia
_____El blog de los Cuarentones

EL GRILLO Y LA CHICHARRA

EL GRILLO Y LA CHICHARRA Un renacuajo hablador
salió al frente de la banda
para anunciar a la gente
un torneo de la palabra

Iban a contrapuntear
maestro grillo y la chicharra,
sanmartinero era el grillo
y de Tame la cantanta

Los músicos se pararon
en la mitad de la plaza
Mano burro paró el rabo
e hizo resonar la flauta.

 
Un marrano gordiflón
le dio al bombo con la pata
cuando un perro medio renco
cascabelió las maracas

El renacuajo subió
a la tarima de guadua
y pidió con voz sonora
al gentío que se callara
porque venía maestro grillo
que solito se cantaba
entre tos y carraspeo
y sacudimiento de alas

En los cachos de un venado
afinaba la chicharra
acompañada de un cuatro
porque no quiso la banda
“esos músicos malucos
no tocan sino que jartan
por eso es que yo prefiero
las cuerdas de la guitarra”

 
Y empinándose entonó
una estridente tonada
que hizo chillar a los loros
y gorgorear a las ranas.

El estrado estaba listo
y la fiesta comenzaba
Subió un gato marrullero
que empezó a afinar el arpa,
y entre afine y que no afina
gallinaceaba las gatas

De un salto llevando el cuatro
se encaramó mano lapa,
Y el capachero del perro
llegó con una araguata

 
Con gritos el pregonero
fue palabreando el programa.
Y enseguida llamó al grillo
y después a la chicharra,
y también le pidió al gato
que por favor no maullara
que tocara un seis corrío
pumpuniao, racamandaca

Se ajilaron mano gato
mano perro y mano lapa
y el grillo se atravesó
y le cantó a la chicharra:
cuando yo vaya a la luna
¿que prefiere que le traiga
unos aretes de oro
o una pulsera de plata?

“Muchas gracias, maestro grillo
de verdad le doy las gracias
pero no acepto regalos
de las personas extrañas.

Yo vine a contrapuntear
no a que me den serenatas
mucho menos a que un grillo
me venga a torcer las patas”

 
El coplero se ofendió
por esta respuesta ingrata
y de un golpe se ajustó
las bonitas antiparras
cuando inició un arabesco
de esencia cantejondiana:
“no sea usted tan presumida,
yo he visto diez mil chicharras

Un renacuajo hablador
salió al frente de la banda
para anunciar a la gente
un torneo de la palabra

Iban a contrapuntear
maestro grillo y la chicharra,
sanmartinero era el grillo
y de Tame la cantanta

 


Los músicos se pararon
en la mitad de la plaza
Mano burro paró el rabo
e hizo resonar la flauta.

Un marrano gordiflón
le dio al bombo con la pata
cuando un perro medio renco
cascabelió las maracas

El renacuajo subió
a la tarima de guadua
y pidió con voz sonora
al gentío que se callara
porque venía maestro grillo
que solito se cantaba
entre tos y carraspeo
y sacudimiento de alas

 


En los cachos de un venado
afinaba la chicharra
acompañada de un cuatro
porque no quiso la banda
“esos músicos malucos
no tocan sino que jartan
por eso es que yo prefiero
las cuerdas de la guitarra”

Y empinándose entonó
una estridente tonada
que hizo chillar a los loros
y gorgorear a las ranas.

El estrado estaba listo
y la fiesta comenzaba
Subió un gato marrullero
que empezó a afinar el arpa,
y entre afine y que no afina
gallinaceaba las gatas

 


De un salto llevando el cuatro
se encaramó mano lapa,
Y el capachero del perro
llegó con una araguata

Con gritos el pregonero
fue palabreando el programa.
Y enseguida llamó al grillo
y después a la chicharra,
y también le pidió al gato
que por favor no maullara
que tocara un seis corrío
pumpuniao, racamandaca

Se ajilaron mano gato
mano perro y mano lapa
y el grillo se atravesó
y le cantó a la chicharra:
cuando yo vaya a la luna
¿que prefiere que le traiga
unos aretes de oro
o una pulsera de plata?

 


“Muchas gracias, maestro grillo
de verdad le doy las gracias
pero no acepto regalos
de las personas extrañas.

Yo vine a contrapuntear
no a que me den serenatas
mucho menos a que un grillo
me venga a torcer las patas”

El coplero se ofendió
por esta respuesta ingrata
y de un golpe se ajustó
las bonitas antiparras
cuando inició un arabesco
de esencia cantejondiana:
“no sea usted tan presumida,
yo he visto diez mil chicharras
y de todas no hago una
que merezca ser cantada:
porque ustedes son chillonas,
saltadoras, mal pensadas,
que solamente los chicos
para jugar las amarran”

 


“Válgame el santo poder,
esto es lo que me faltaba
que un bicho pata peluda
me irrespete en esta plaza,
me ha confundido, señor,
se equivocó de muchacha.
¿Y qué pensará esta cosa
con patas de cucaracha?”

La hilaridad reventó
estallando en carcajadas.
El caballo relinchó,
la chiguira se sonaba,
y otra vez el pregonero
volvió a pedir mucha calma,
pero hasta el chivo berreando
se lo pasó por la barba

Por fin pudo maestro grillo
recobrar presencia y habla
y le pidió al honorable
que por favor lo escuchara
porque no estaba dispuesto
a dejar que lo burlara
una indigna coplerilla
mal nacida en una palma.

 


Don araguato pidió
al grillo que no chillara,
y se olvidara de emplear
algunas malas palabras;
que si quería ser grosero
a mano burro buscara,
pues con el perro en las calles
siempre mal ejemplo daban

La sampablera se armó
como gloriosa batalla:
el burro le pegó al cerdo
por la panza una patada,
y el cachicamo penso
esto sí que es marranada

Don chiguiro no esperó
a ver como terminaba
porque no estaba la fiesta
para poder disfrutarla,
y se fue por un atajo
en busca de la cañada

 


Las cuentas fueron sencillas
al final de la jornada:
el gallo perdió una espuela,
los dientes perdió la vaca,
el morrocoy su paraguas,
el pato perdió una pata,
el oso perdió hasta el boso
y la cartera la iguana;
la culebra su pañuelo,
mano tigre la esperanza,
mano burro la decencia
y su pedazo de flauta,
el mono perdió el anillo
que le diera una guacaba;
el conejo perdió el rabo.

   Invitado 4/2005

0 comentarios