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_____El blog de los Cuarentones

...EL GRILLO Y LA CHICHARRA

...EL GRILLO Y LA CHICHARRA  ¡Madre mía, qué poesía más larga!,
me quitaría el sombrero si lo tuviera,
mas como por aquí solo paseo
de espejo en la frente puesto,
a usted mis gracias escogidas
por tan agudo canto de fauna.

No me alcanza el intelecto
para desmelenar tanta chicharra,
conejo, grillo, mono, burro, culebra, vaca,
gallo, pato y pata...
Pero me voy por satisfecha,
no ha nombrado a las ardillas de cola parda,
y eso que me llevo, que no hay mejor premio
que salir a merendar y guardar la cola en casa.
   

Y si al final y después de tanta mojama
todos perdieron algo de ese algo,
al menos que no les quiten lo bailao;
el rabo inhiesto de las inconfesables saunas,
ni la risa en la panza ni el sofocón puntual
ni la rabia de la oveja alelá y el ovejo rancio.

Eso que se les queda en el recuerdo
pa la vejez, el cotilleo y las cartas,
que de todas maneras aseguraría
que a Dn. arauguato se la suda la mandanga
y los otros no saben aburrirse sin guarradas
ni intrigas cada dos jugadas.

 


Me apena grandemente, la peor desgracia...
¡el conejo sin rabo de aquesta guisa encontrado!,
espero que fuera un lapsus y el rab fuera lo olvidado,
es imposible solucionar tamaña pérdida indigna!,
tal afrenta y tal derrota, tanta esperanza frustrada!.

Solo una salida le veo al cuento de peludas patas,
una pregunta en el aire de la libinodosa pantalla,
una esperanza de posibilidades para el lector compungido...
¿perdió el conejo el rabo
o fue el rabo quién perdió su conejo?.


Es que así la cosa cambia,
y algunos sensibleros no tendremos que llorar
y lo podremos dejar pa mañana.

  Esperancilla de Tomelloso   (Invitado)

 

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