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_____El blog de los Cuarentones

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...EL GRILLO Y LA CHICHARRA

...EL GRILLO Y LA CHICHARRA  ¡Madre mía, qué poesía más larga!,
me quitaría el sombrero si lo tuviera,
mas como por aquí solo paseo
de espejo en la frente puesto,
a usted mis gracias escogidas
por tan agudo canto de fauna.

No me alcanza el intelecto
para desmelenar tanta chicharra,
conejo, grillo, mono, burro, culebra, vaca,
gallo, pato y pata...
Pero me voy por satisfecha,
no ha nombrado a las ardillas de cola parda,
y eso que me llevo, que no hay mejor premio
que salir a merendar y guardar la cola en casa.
   

Y si al final y después de tanta mojama
todos perdieron algo de ese algo,
al menos que no les quiten lo bailao;
el rabo inhiesto de las inconfesables saunas,
ni la risa en la panza ni el sofocón puntual
ni la rabia de la oveja alelá y el ovejo rancio.

Eso que se les queda en el recuerdo
pa la vejez, el cotilleo y las cartas,
que de todas maneras aseguraría
que a Dn. arauguato se la suda la mandanga
y los otros no saben aburrirse sin guarradas
ni intrigas cada dos jugadas.

 


Me apena grandemente, la peor desgracia...
¡el conejo sin rabo de aquesta guisa encontrado!,
espero que fuera un lapsus y el rab fuera lo olvidado,
es imposible solucionar tamaña pérdida indigna!,
tal afrenta y tal derrota, tanta esperanza frustrada!.

Solo una salida le veo al cuento de peludas patas,
una pregunta en el aire de la libinodosa pantalla,
una esperanza de posibilidades para el lector compungido...
¿perdió el conejo el rabo
o fue el rabo quién perdió su conejo?.


Es que así la cosa cambia,
y algunos sensibleros no tendremos que llorar
y lo podremos dejar pa mañana.

  Esperancilla de Tomelloso   (Invitado)

 

EL GRILLO Y LA CHICHARRA

EL GRILLO Y LA CHICHARRA Un renacuajo hablador
salió al frente de la banda
para anunciar a la gente
un torneo de la palabra

Iban a contrapuntear
maestro grillo y la chicharra,
sanmartinero era el grillo
y de Tame la cantanta

Los músicos se pararon
en la mitad de la plaza
Mano burro paró el rabo
e hizo resonar la flauta.

 
Un marrano gordiflón
le dio al bombo con la pata
cuando un perro medio renco
cascabelió las maracas

El renacuajo subió
a la tarima de guadua
y pidió con voz sonora
al gentío que se callara
porque venía maestro grillo
que solito se cantaba
entre tos y carraspeo
y sacudimiento de alas

En los cachos de un venado
afinaba la chicharra
acompañada de un cuatro
porque no quiso la banda
“esos músicos malucos
no tocan sino que jartan
por eso es que yo prefiero
las cuerdas de la guitarra”

 
Y empinándose entonó
una estridente tonada
que hizo chillar a los loros
y gorgorear a las ranas.

El estrado estaba listo
y la fiesta comenzaba
Subió un gato marrullero
que empezó a afinar el arpa,
y entre afine y que no afina
gallinaceaba las gatas

De un salto llevando el cuatro
se encaramó mano lapa,
Y el capachero del perro
llegó con una araguata

 
Con gritos el pregonero
fue palabreando el programa.
Y enseguida llamó al grillo
y después a la chicharra,
y también le pidió al gato
que por favor no maullara
que tocara un seis corrío
pumpuniao, racamandaca

Se ajilaron mano gato
mano perro y mano lapa
y el grillo se atravesó
y le cantó a la chicharra:
cuando yo vaya a la luna
¿que prefiere que le traiga
unos aretes de oro
o una pulsera de plata?

“Muchas gracias, maestro grillo
de verdad le doy las gracias
pero no acepto regalos
de las personas extrañas.

Yo vine a contrapuntear
no a que me den serenatas
mucho menos a que un grillo
me venga a torcer las patas”

 
El coplero se ofendió
por esta respuesta ingrata
y de un golpe se ajustó
las bonitas antiparras
cuando inició un arabesco
de esencia cantejondiana:
“no sea usted tan presumida,
yo he visto diez mil chicharras

Un renacuajo hablador
salió al frente de la banda
para anunciar a la gente
un torneo de la palabra

Iban a contrapuntear
maestro grillo y la chicharra,
sanmartinero era el grillo
y de Tame la cantanta

 


Los músicos se pararon
en la mitad de la plaza
Mano burro paró el rabo
e hizo resonar la flauta.

Un marrano gordiflón
le dio al bombo con la pata
cuando un perro medio renco
cascabelió las maracas

El renacuajo subió
a la tarima de guadua
y pidió con voz sonora
al gentío que se callara
porque venía maestro grillo
que solito se cantaba
entre tos y carraspeo
y sacudimiento de alas

 


En los cachos de un venado
afinaba la chicharra
acompañada de un cuatro
porque no quiso la banda
“esos músicos malucos
no tocan sino que jartan
por eso es que yo prefiero
las cuerdas de la guitarra”

Y empinándose entonó
una estridente tonada
que hizo chillar a los loros
y gorgorear a las ranas.

El estrado estaba listo
y la fiesta comenzaba
Subió un gato marrullero
que empezó a afinar el arpa,
y entre afine y que no afina
gallinaceaba las gatas

 


De un salto llevando el cuatro
se encaramó mano lapa,
Y el capachero del perro
llegó con una araguata

Con gritos el pregonero
fue palabreando el programa.
Y enseguida llamó al grillo
y después a la chicharra,
y también le pidió al gato
que por favor no maullara
que tocara un seis corrío
pumpuniao, racamandaca

Se ajilaron mano gato
mano perro y mano lapa
y el grillo se atravesó
y le cantó a la chicharra:
cuando yo vaya a la luna
¿que prefiere que le traiga
unos aretes de oro
o una pulsera de plata?

 


“Muchas gracias, maestro grillo
de verdad le doy las gracias
pero no acepto regalos
de las personas extrañas.

Yo vine a contrapuntear
no a que me den serenatas
mucho menos a que un grillo
me venga a torcer las patas”

El coplero se ofendió
por esta respuesta ingrata
y de un golpe se ajustó
las bonitas antiparras
cuando inició un arabesco
de esencia cantejondiana:
“no sea usted tan presumida,
yo he visto diez mil chicharras
y de todas no hago una
que merezca ser cantada:
porque ustedes son chillonas,
saltadoras, mal pensadas,
que solamente los chicos
para jugar las amarran”

 


“Válgame el santo poder,
esto es lo que me faltaba
que un bicho pata peluda
me irrespete en esta plaza,
me ha confundido, señor,
se equivocó de muchacha.
¿Y qué pensará esta cosa
con patas de cucaracha?”

La hilaridad reventó
estallando en carcajadas.
El caballo relinchó,
la chiguira se sonaba,
y otra vez el pregonero
volvió a pedir mucha calma,
pero hasta el chivo berreando
se lo pasó por la barba

Por fin pudo maestro grillo
recobrar presencia y habla
y le pidió al honorable
que por favor lo escuchara
porque no estaba dispuesto
a dejar que lo burlara
una indigna coplerilla
mal nacida en una palma.

 


Don araguato pidió
al grillo que no chillara,
y se olvidara de emplear
algunas malas palabras;
que si quería ser grosero
a mano burro buscara,
pues con el perro en las calles
siempre mal ejemplo daban

La sampablera se armó
como gloriosa batalla:
el burro le pegó al cerdo
por la panza una patada,
y el cachicamo penso
esto sí que es marranada

Don chiguiro no esperó
a ver como terminaba
porque no estaba la fiesta
para poder disfrutarla,
y se fue por un atajo
en busca de la cañada

 


Las cuentas fueron sencillas
al final de la jornada:
el gallo perdió una espuela,
los dientes perdió la vaca,
el morrocoy su paraguas,
el pato perdió una pata,
el oso perdió hasta el boso
y la cartera la iguana;
la culebra su pañuelo,
mano tigre la esperanza,
mano burro la decencia
y su pedazo de flauta,
el mono perdió el anillo
que le diera una guacaba;
el conejo perdió el rabo.

   Invitado 4/2005

ELLA Y SUS MERINDADES

ELLA Y SUS MERINDADES Hoy aquí sentada he mirado la tarde perderse sobre la montaña a esa hora indecisa en que la luz se apena de decirnos adiós y no quiere apartarse todavia del tiempo.
¡Qué fatiga tan larga despedirse del mundo, disolverse, no ser, desenlazar la vida de su último abrazo y entregarse a la nada más fiel del horizonte!.
Qué paz siento, que voluntad más pura de no desear nada más, de no querer ya nunca, de abandonarse sóla, para mirar al cielo y no ver otra cosa.
Únicamente aquel que ha sufrido podrá un día descender a la muerte con los brazos abiertos y en el alma su sed.
Sólo después de todo puede arder la nada. Contemplé y ahora tengo bien sembrados los ojos. Puedo mirar la montaña debajo de las hojas y cerrarlos después para apresar el mundo...


Hetaria, huyendo como la luz
  30/11/2004

¿DÓNDE ESTÁN LAS BUENAS GENTES?

¿DÓNDE ESTÁN LAS BUENAS GENTES?

Creo que el título no es acertado, con él parezco indicar que las gentes que en este momento están por aquí no lo son, no es eso, pero echo de menos gente que solía escribir en el foro y que siempre leía con deleite, unos por que escriben muy bien, otros porque además son ingeniosos y algunos por su crítica mordaz, pluma fácil e ingenio reconocido.

¿Dónde anda Ploras? Echo de menos sus escritos, escritos siempre polémicos a favor o en contra, pero nunca indiferentes. Algunos dicen que de moderador, si fuera así entiendo que no escriba, estará muy entretenido con la gomita, pero me cuesta aceptar que se dedique a esa tarea tan ingrata.

Y Dulcinea, ¿donde está? el foro sin ella ha perdido unas cuantas toneladas de sensibilidad, entiendo que haya necesitado algo de descanso, a veces se pasan con ella, pero reconocer que los versos mas bellos y los poemas más sentidos los recordamos gracias a ella.

Mila, ¿qué pasa con ella? siempre da gusto leerla, echo de menos aquellas respuestas prontas y muy bien escritas que le dedicaba a algún forero/a cuando criticaba sus ideas. Escribe muy bien, sabe como nadie poner los sentimientos en prosa. Creo que recientemente he reconocido escritos con otro nick.

D. Quijote47m, de verdad que es la persona que más caña ha recibido, pero también la que ha tenido mayores adhesiones, me gustaba leer sus respuestas, siempre una palabra amiga para quien la necesitara.

Eldoctorno, la opacidad de sus escritos me hacía cierta gracia, es justo la forma de escribir mas opuesta a la mía, pero siempre los leí, a veces dos veces, a la primera imposible, otras incluso con diccionario. También he creído reconocer su estilo en otros escritos firmados con otros nicks.

Me gustaría volver a ver esos nicks por el foro, ¿es mucho pedir?

Gracias a Hetaria, Extem, D. Quijote(Jose Luis), Cris, Marea, Perfído, Jandalillo, Meyre... por seguir colgando sus escritos para que este foro no me parezca un lugar desconocido. Bienvenidos a los nuevos nicks, su aportación es muy importante, siempre es saludable una bocanada de aire fresco.

Un cariñoso saludo

_Nora_
 

  

25/06/2003 

Y AL FINAL SE APAGA LA LUZ Y SE COME DE LA OSCURIDAD

Y AL FINAL SE APAGA LA LUZ Y SE COME DE LA OSCURIDAD

    

Yo tengo tonelada y media de añoranzas, pero eso siempre es el recuelo de un café que se tomó uno en el pasado, y ese ejercicio a mi no me gusta hacerlo porque hace pupa. Yo siempre miro hacia el suelo de hoy y todo lo más hacia el del día siguiente. Pero la jodida añoranza ha dejado la huella del conocimiento de días felices, de pasiones vividas, de frases cariñosas, de caricias, de calorcillo de dos cuerpos abrazados, y !maldita sea la memoria que habiéndote hecho conocer no te permite olvidar!, y entonces ese conocimiento te demanda la necesidad de volver a sentir algo parecido...y ahí viene el problema que se llama NECESIDAD.

Se torea malamente, no es fácil que dé la casualidad que se acerque alguien capaz de despertarte el fantasma dormido de ese botón mágico de nuestros sentidos (muy a la medida para cada uno), y que encima se de la casualidad de que tu seas capaz de despertarle el suyo, y si se produce el cuasi milagro además deben existir otras circunstancias que ayuden llamadas tiempo, distancias, comeduras de coco emocionales de uno o ambos elementos...

Y hay quién sale de fábrica preparado para determinadas funciones; sexo- solo, sexo+magia, sexo+amor incurable, etc.
En un mundo donde las necesidades del mercado imperan, la producción del elemento sexo- solo se ha disparado a bajo precio, ya sabemos de lo que son capaces los de la made in, pero ¿y las pobres mercancías que hemos salido de fábrica sin esa opción?.

Ya no se fabrica como antes, no se recambian piezas concretas, los artículos de nueva generación lo llevan todo en bloque, si se tiene que sustituir un elemento se sustituye el conglomerado entero, no hay arreglo para productos desfasados, los de nuevo diseño se llevan el gato al agua.

Sexo+magia no está en el hit parade de la actualidad. Estoy buscando un producto que elimine la NECESIDAD, aunque dicen que es un bicho difícil de erradicar, se parece al elemento "Y" descubierto en el hombre, cuando crees que se está acabando se recicla recomponiéndose miserablemente y empieza a gritar que tiene hambre de cariño.

Si a mí me cantaran la canción esa de pedirme un último beso... creo que acababan de aniquilarme del todo, y eso que ya me falta poco.
Lo jodido de ser vagabunda es que se siguen necesitando cosas, y las tiendas acaban quedando lejos. Las voces amigas también escasean. Lo mejor es el tiro de gracia emocional.

Saludo con destape emocional.

perlasnegras
 

 

24/06/2003 

EL SILENCIO, ¿EXISTE EL SILENCIO?

EL SILENCIO, ¿EXISTE EL SILENCIO?

   

Me resulta difícil definir el silencio, porque no siempre el silencio obedece a una definición de diccionario, existen muchos tipos de silencio, tantos como situaciones son capaces de provocarlos.

Quien no ha percibido el silencio místico de los creyentes arrebolados en un templo; el silencio ceremonial, a veces respetuoso en otras teatral que se produce ante un hecho luctuoso, el silencio atento ante un tema que atrae poderosamente nuestra atención, o el que genera el temor cuando nos sentimos en peligro e indefensos; que hermoso el silencio cómplice entre dos enamorados cuando establece un río de comunicación no hablada que llega directamente al interior, o el peor de todos al menos para mi, el silencio de ruptura, enfado, lejanía, o abandono, y cada uno podría añadir tipos de silencio hasta la saciedad, silencios motivados por diferentes hechos sentimientos o sensaciones.

Esta mañana he vivido uno de esos silencios emotivos, que hacen pensar en la fragilidad de todo lo humano, de lo absurdo de creencias, hasta de lo absurdo de la vida en si misma.

Hoy he tomado café con un amigo que durante los últimos meses cubría su cabeza con un pañuelo al estilo pirata, esta aparente sinrazón en una persona que ha pasado los cuarenta no se debía a una ocultación de la alopecia, o a moda pasajera, llevar este pañuelo significaba para el aferrarse a una esperanza, a un milagro, aferrarse a lo que amaga, era su manera de solidarizarse con su pareja, a tratamiento de quimioterapia que había perdido todo el cabello y que llevaba varios años ocultando los efectos del tratamiento con un pañuelo.

Hoy no traía el pañuelo, su cabello casi blanco brillaba con los reflejos de la luz de la cafetería casi tanto como la humedad de sus ojos, no hicieron falta palabras, no hubo una sola palabra entre los dos, ni hacía falta, en el abrazo que nos hemos dado estaba condensado todo lo que pudiéramos decirnos, su angustia e impotencia, su agonía y derrota, su pérdida, también mi pena, mi apoyo incondicional, todo transmitido sin inútiles y huecas palabras. Solo una abrazo fuerte, prolongado en el tiempo, un café juntos, ambos con la vista perdida, y al terminar nuestro cotidiano desayuno juntos, otro abrazo que ha sido como un grito desgarrador, siempre en el mas absoluto de los silencios, una leve sonrisa de agradecimiento en sus labios, otra de animo en los míos.

Al marcharse, con los hombros hundidos, la cabeza abatida y el paso cansino, el sabía que cuenta conmigo para todo lo que necesite, yo conocía su dolor, y todo sin decirnos ni una sola palabra, como se que no hablaremos esta tarde cuando le haga compañía, ni lo haremos mañana en el crematorio, ya llegará el tiempo de las palabras, ahora es el tiempo del silencio, aunque no sepa como definir o calificar este silencio.

Un guerrero bárbaro

Gwendall

09/12/2003

GUERRA DE COLORES

GUERRA DE COLORES

   

No deja de resultar curioso los cambios continuos de colores (corazones rojos o verdes) a los que se ven sometidos algunos mensajes en su valoración.

Algunos mensajes no pasan indiferente a nadie porque tocan temas que interesan a todos los usuarios y aunque motivan respuestas de todo tipo, todas ellas se reducen generalmente a dos facciones claramente definidas, a favor o en contra.

Lástima que esta dicotomía (rojo o verde) no permita otros colores intermedios y la valoración quede relegada a la opinión que el último (o el más persistente) de los contertulios tenga sobre el tema. Realmente pienso que cada uno de los usuarios tiene su parte de razón y, por calidad, la mayor parte de los escritos deberían tener puntos verdes.

Dejemos de estar alineados y que cada uno opine según sus propios valores y convicciones, dejemos de ser bufones y de apoyar incondicionalmente determinados nicks por lo que representan y empecemos a hacerlo, en cambio, por el contenido de lo que dicen al margen de la manera en que lo trasmiten.

A veces, se nos olvida que discrepar con respeto no está reñido con las afinidades afectivas, la amistad o las buenas relaciones foreras.

Buenas tardes.
 

 

dracma 

 

21/06/2003

 

CAE EL TELÓN

CAE EL TELÓN

   

Ella, infeliz funcionaria, cleptómana, fetichista. Cuántas veces soñó con dar el golpe, entrar con su maleta y a punta de pistola y con guante de encaje robarle a ese señor hasta el escaparate.


Pero cada vez que lograba cruzar la puerta titubeante y pobre, detenía sus manos acariciando tímida, cajitas de marfil, candelabros de plata, anteojos, polveras, esencieros, espejos, abrecartas...


El dependiente llegaba y le miraba a hurtadillas, como si adivinara sus pensamientos, su avaricia por tanto cachivache y ella, traidora, con voz cobarde preguntaba el precio de esa pluma o de la pitillera acaso, sabiendo siempre que para ella sería demasiado caro.

 
Volvía a la calle con las manos vacías ignorando si entre las múltiples memorias de esos objetos de anticuario la aguardaban escondidos y llenos de nostalgia, apagados misterios con que encender sus sueños.

 
Tejos

 
P.D. ¿Os habéis dado cuenta que Enric me hace poco caso? ¿Le estaré dejando de gustar?
  

  

17/2/2005

LAS CONVERSACIONES DE AL LADO

LAS CONVERSACIONES DE AL LADO

  

Estaba sentado plácidamente en una de las sillas del restaurante de abajo dando debida cuenta del tentempié correspondiente con el único fin de cumplir con la obligación que el cuerpo nos impone a ciertas horas. Y como humano que es uno, le resulta harto difícil poder embozar los sentidos allá donde se encuentra, sobre todo los del oído y la vista.


Así pues, no se extrañen ustedes si les digo que después de haberme “cepillado” un suculento consomé y de segundo unas sabrosas sardinas a la plancha, mientras esperaba el postre pude escuchar, sin pretenderlo, ciertas conversaciones que me hicieron reflexionar, todo ello, sin lugar a dudas, como consecuencia de que el tono y el timbre de voz de la mayoría de los españoles/as parece ser más que “abundiente”.


Es por eso que uno no puede evitar enterarse de cosas interesantes que se dicen en las mesas de al lado, y que, por supuesto, nada le importan, pero que activan en cierto grado sus neuronas aun sin pretenderlo. Y como resulta que a uno le ha dado Dios una audición estereofónica, es capaz de escuchar a la vez lo que un tío y una tía, jóvenes ambos, comentan a la izquierda; más lo que tres tías maduras, que por lo visto han quedado para tomar café a esas horas, declaran a la derecha de mi cuerpo jotero. Y ahí empieza lo bueno...


Enseguida percibí que las tres maduritas, como de mi edad, se estaban contando mutuamente algunas penas. Las tres casadas; las tres, al parecer, con matrimonios chasqueados. Una declara en la mesa que mantiene una relación de “amistad” por Internet con un tío al que desea conocer pronto, que ya han quedado para verse; otra, la más morena de las tres, expresa que está harta de aguantar el carácter de su marido y que ya no siente amor ni nada por él; la tercera, afirma que el consorte la pone de los nervios y que está en tratamiento psiquiátrico o psicológico por motivos parecidos, en una situación casi de desespero, y que, para combatir su soledad, se dedica a chatear por las noches mientras su “maromo”, que no tiene ni puta idea del manejo de un PC, duerme y ronca como un cerdo. Se consuelan. Luego se beben los cafés y pagan, pero aún no se largan.


Y en mitad de todo el recorrido es cuando el camarero va y me sirve el postre: unas natillas caseras, por cierto que muy jugosas, secrecionales. Y, la verdad, mientras me las como, saboreándolas plenamente, saco conclusiones de todo lo escuchado, pensando si algo tendrá o no que ver con la estabilidad de una pareja el hecho de que un hombre sepa comerse adecuadamente la “almeja” de su mujer.

Pagué y me fui, aunque ellas se quedaron. ¡Ah!, en el espejo que había a la salida me fije cómo me miraban el culo... ¡coño! hasta estuve a punto de girarme para que me vieran por delante.


Paulito

 

09/02/2005

 

 

EL SABOR A MIEL DE LA VIDA

EL SABOR A MIEL DE LA VIDA

  

Se cerró la puerta tras de él y fue como si cerraran otras muchas, el antiguo disco de vinilo acabó su melodía pero seguía girando arrastrando sonidos que penetraban hacia dentro, hacia ese lugar oculto donde la sensibilidad se vuelve lamento desgarrador, la aguja arañaba el disco como se araña la conciencia vulnerable o el sentimiento más profundo y sensible… 

 

Pasaron las horas, lentas e inexorables, hasta que aquel sonido que antes llenara todo su mundo interior dejó de oírse, tampoco oía el sonido del ascensor que tanto le molestara en otras ocasiones, ni el tic-tac del reloj del despertador sobre la mesilla de noche…  Nada…no había nada ya en su mundo, y fue la primera vez que percibió con total claridad la sensación de inmenso espacio entre ella y los objetos, entre ella y el resto de la vida…  

 

Pero a pesar  del vacío insalvable de esa sensación de lejanía no se sintió pequeña en un mundo grande. No se sintió, era un hueco, un agujero, un pozo vacío lleno de espacio en el que solo vivía la mente capaz de observar pero ya sin hilvanar pensamientos. Tal vez fuera igual al origen de la vida; nada. Sin deseos, sin sensaciones, vacío vivo, estar sin ser, observar sin sentir…  

 

Despertó el alba como despiertan las cosas crueles, la vida no perdona ni a los vacíos. Ella seguía en la misma postura de la noche anterior, con la mirada perdida y sin ver…fue cuando escuchó su nombre como un susurro, alguien pronunció esa palabra y fue como si hubieran estirado del cordón de la vida de su cuerpo, recordó que esa palabra era ella, sintió su cuerpo entumecido, frío, rígido… 

 

El primer sonido que oyó fue el de su propia respiración, su pecho inhaló el aire de forma brusca y de repente estalló en un sollozo desgarrador e incontrolable. Todos los volcanes de su vida se derramaron sobre cada poro de su ser, de forma brusca primero, quemando y arrasando cada una de las heridas de su corazón hasta tapar cada uno de los huecos por donde se le escapaba la vida y el sentir. 

 

Lo primero que vieron sus ojos fueron sus manos descansando sobre el regazo y recordó de repente que aquellas manos habían regalado amor, percibido la piel del amado, acunado a los hijos, trabajado y amortajado… El tic-tac del reloj empezó a llenar el silencio de la alcoba, el ascensor se acababa de parar con un frenazo brusco en la tercera planta…La luz del alba dejaba paso a un cálido resplandor que empezaba a iluminar la estancia y sus lágrimas empezaron a secarse sobre sus mejillas irritadas.

  

Alguien había pronunciado su nombre pero ella sabía que estaba sola, justo lo único que siempre fue necesario para volver a empezar.  El espacio, el vacío y la distancia que antes percibiera como única manifestación de vida desapareció y todo volvió a acercarse para tocar su conciencia, para rozar su piel. Jamás antes había apreciado tanto el sabor de lo dulce, fue necesario que todo se tornara amargo para darse cuenta de cómo se puede perder el sentido por el placer de una sola gota de miel en los labios. 

 

Cuando volvió a escribir anotó en su diario; No olvidarme ningún día de saborearla ni de regalarla.   

 

Dulceamargo 

 

¿ORDEN O DESCONTROL?

¿ORDEN O DESCONTROL?

  

¿Cuántas veces hemos garabateado unas cuantas letras en un papel o hemos acicalado unas frases en la pantalla del ordenador para después guardarlas o simplemente tirarlas a la papelera? ¿Eh? ¿Cuántas ideas que decidimos trasladar al foro quedaron pendientes de trasmitir a los demás? No sé vosotros. En mi caso muchas letras acabaron en la cesta real o en la virtual por distintas razones, pero todas pueden resumirse en un juicio evidente: nos importan los conceptos que trasmitimos y el modo en que lo hacemos.    

 

Ni tan siquiera en un foro tan despersonalizado como este somos capaces de inhibirnos de esos factores sociales aprehendidos o inculcados desde pequeñitos. Nos cuesta hacer y decir lo que sentimos y cuando lo sentimos. Procuramos cribar los pensamientos y poner cierto orden mental a los cavilaciones antes de que las manifestemos. 

 

Curiosamente, cuanto más loco es el pensamiento más lo fiscaliza la razón. Cuando se producen esos impulsos originales, en esas ocasiones, no me gustaría ser tan cerebral, desearía dejarme llevar por el instinto, por una simple corazonada, abandonarme con complacencia a la emociones, perderme en la excitación y el paroxismo sin previsiones, sin presuponer nada y sin esperar reacciones de tipo alguno, simplemente trasmitir el pensamiento sin orden ni control.

 

Ahora os deseo un feliz descanso

 

-Eneas-

 

2/6/2005

 

¿QUÉ ES EL AMOR?

¿QUÉ ES EL AMOR?

   

No puedo dar una definición, pues no la tengo, el amor lo vivo, lo siento, pero no sé definirlo, pero sí puedo dar un concepto, mi conceptualización del amor.

Para quien escribe, el amor es en primer término fuerza universal, capaz de cambiar el estado emocional de aquel que lo experimenta, en cualquiera de sus manifestaciones, matices o variedades.

El amor es sentimiento, y en lo que referencia al personal o de pareja, se materializa en la capacidad máxima de dar y recibir esa fuerza que mencioné antes, que puede compararse a una ola marina, por días estará tormentosa, turbulenta, desafiante hasta el punto de bramar como fiera en celo, en cambio, otras veces será suaves sábanas de espuma acariciando las doradas arenas con el movimiento cadencioso de brisa del amanecer.

La pasión y la paz, el éxtasis y la calma, el ardor y la ternura, todas caras de una misma moneda: el amor. Lo puedo ver entonces, como dinamismo de vida sin límites cuando es autentico y veraz.
Por esa razón el amor, conlleva implicancias tales como tolerar las diferencias del otro, las iniquidades propias de nuestra imperfecta humanidad, disfrutando las coincidencias y compartiendo realidades.

El amor es despliegue de deseos, físicos y tangibles, es la unión de dos cuerpos, pero cuya fusión extrema será la de las almas consustanciadas al punto de gozar la identificación física con la emocional. Desde luego, para mi, no queda reducido a la expresión sexual, va más allá, es quien despierta, motiva y hace fluir: la calidez, la simple caricia, el susurro quedito de un “te quiero”, pero fundamentalmente algo que nos hace profundamente humanos: la ternura, emanación directa del amor, que se puede expresar con los mas diversos signos.

El amor entonces es fuente, pero no cualquier fuente, es agua viva la que fluye, inagotable, fecunda, que para quien la bebe, provoca mas sed, haciendo que el objeto amado sea único, y dibujo del sueño anhelado.

Amar, es sentir la falta del amado: en los descansos del día, en los miedos de la tarde, en las angustias de la noche y en los temores por la vida, necesitar de su mirada serena para sentirse segura, de sus brazos tibios para sentirse esperanzada, de sus labios frescos para sentirse fuerte...

El amor provoca que la persona querida sea el aire que respiras, la gota de agua que resbala por la piel, el aroma fresco de un pétalo de rosa que abre majestuoso a mi alrededor, la fuente inspiradora de sueños y fantasías, no te cansas de decir lo que el otro significa para ti y aunque un suspiro te trae a tierra, bajándote de la nube que me lleva por mundos de ensueños, creo firmemente que todo sueño ( de amor en este caso), es también el principio de una realidad...

Si tuviera que conceptualizarlo desde una vena poética, creo que me seria más fácil pues diría el amor es algo simple y complejo: es magia transformadora del individuo en persona.

Esta es desde luego mi visión personal, acotada en una apretada síntesis, sometida a la crítica de tu visón, que desde luego me gustaría conocer.

Con cariño, para todo el foro.

VioletaCielo

  

23/10/2003

   

REFLEXIONES SOBRE ESO DE LA SOCIEDAD INDESEADA Y LA VENTA DEL ALMA. A LA SALUD DE LA GIRALDA

REFLEXIONES SOBRE ESO DE LA SOCIEDAD INDESEADA Y LA VENTA DEL ALMA. A LA SALUD DE LA GIRALDA

  

Pienso que...

Nos vendemos a diario en muchos más gestos de los que quisiéramos reconocer, somos vendedores y compradores natos de aprobación y de afectos, de intereses y contraprestaciones múltiples, se pudiera considerar equilibrado emocionalmente aquel que haciéndolo inconscientemente lo asume a posteriori y se lo perdona, y jodiamente arriesgado aquel que lo hace a sabiendas, pero notablemente inteligente si dado el caso también se lo perdona.

Aunque somos dioses en potencia tenemos los pies de barro, aunque somos ángeles caídos en potencia también tenemos alas. Un apasionante y retador libro el de cada uno de nosotros, leerlo y comprenderlo lleva toda una vida, asumirlo, una eternidad de momentos ganando a pulso todos los capítulos comprendidos con no pocas lágrimas.

Las noches oscuras están con nosotros desde el mismo momento que lo estuvo la posibilidad de ser parte de un cielo azul y cristalino de buenas intenciones, mu... mu sentias...

Yo creo que la soledad existe aun estando acompañados, siempre estuvo, nacimos para ser solitarios navegantes en un barco lleno de gente y en un mar lleno de tempestades y de bonanzas, creer que no se está solo es vivir ciego, es arriesgarse a que las noches oscuras vengan de forma más bestial e inesperadas.

El llegar a sentir que nada tienes, que nada te pertenece, que nada vales, que eres la hoja que mece el viento a voluntad de sus caprichos, que con profunda realidad nadie te quiere ni a nadie le importas, que te pasaste la vida engañándote en amores y lealtades para los que en un momento determinado ya nada fuiste, que eres un nombre en un papel oficial de entrada y salida con cuño oficial, y que después de tantas fatigas, de tanta entrega, de tanta lucha, solo el olvido te espera.

Y solo llegando al fondo del más profundo reconocimiento de lo poco que somos, de lo poco que importamos, de lo poco que nos conocen realmente y de lo poco que nos amamos, solo tocando el fondo del desamor puro y duro...cuando ya ni el comprar caricias nos tranquiliza... en aquellos momentos, cuando ya ni el sufrimiento ni el desespero existen, porque solo queda la nada del no querer, solo entonces... cuando ni fuerzas quedan para quitarse esa vida que está pesando y uno decide dejarse morir en vida porque ya ha aceptado que todo es mierda y él también, solo entonces... aparece la “fuerza”, el “coraje” “la complacencia de ser lo que se es” y la noche oscura se llena de luz con mucha más rapidez que antes se cubrió de sombras. La aceptación siempre fue la llave de una de las sabidurías más necesarias.

 

Y alguien nuevo renace de las cenizas, más seguro, más amoroso, más noble, más tolerante y respetuoso y sobre todo... más libre, más auténtico, con una escala de valores diferentes, sin apenas más metas que no sean las de disfrutar de cada uno de los gestos cotidiano, simples y sencillos, capaz de hacer de la soledad una agradable, acogedora y necesaria alcoba, esa que utilizamos con placer cuando queremos sentirnos amados por algo intangible e inmensurablemente cálido, por la vida en sí, sin personalismos, ni siquiera lo nuestros.

Y entonces... solo entonces es cuando nos convertimos en los mejores amantes y amadores y también en los más agradecidos amados.

Son lecturas incomprensibles para que el que no haya estado en el hotel de las oscuras noches o solo las conozca de la obra de San Juan de Cruz, de Santa Teresa o de quién sea. No son cosas que no se pueden teorizar y elaborar un manual, son personales y muy a la medida de cada uno de nosotros y de nuestra capacidad espiritual, emocional y vivencial.

    

Tampoco se trata de estar relatando una depresión psíquica, no tiene nada que ver forzosamente, aunque en algún caso pudieran coincidir una causa aparente también puede darse sin causa comprensible alguna, simplemente estábamos ya preparados para pasar esa puerta iniciática, dicen que no existe la casualidad sino la causalidad, la causalidad es simplemente nuestra propia necesidad de avanzar en la mayoría de las ocasiones.

Es un grito del alma, es un renuncio absoluto de la integridad que hasta ese momento nos sostenía, en una crisis, la bancarrota de todo el engranaje económico que sostenía a la empresa, con el agravante de que la multinacional que antes nos proporcionaba los créditos nos acaba de decir que no somos rentables para ella.

Después de la borrachera que agarramos y de acabar desnudos y sucios en un arrabal cualquiera de cualquier lugar y ciudad y aun doliéndonos los golpes y puñetazos que nos hemos repartidos con los socios... encontramos en el bolsillo del mugriento pantalón un anuncio: “Ser autónomo tiene menos beneficios seguros al principio pero le garantiza una vida laboral sin tantos sobresaltos, usted ganará justo lo que invierta, acostúmbrese a controlar las bajas, a dominar el manejo de su propia empresa acomodándose a un alza moderada. Sea su propio jefe, ahora o nunca.”

Aceptar la oferta es nacer de nuevo.

Desde la intangibilidad del ser le saludo cariñosamente, Sr. José Luis.

invitalanoche

 

HABLANDO DE LA MADUREZ

HABLANDO DE LA MADUREZ

  

La noche que iba a cumplir 40 años me sorprendió fuera de casa. Completamente sola y sin posibilidad para a avisar a mi familia de lo que pudiera sobrevenirme en el tránsito, porque, aunque procuraba tranquilizarme, tenía la certeza de que alguna clase de consternación iba a sufrir, sin descartar la eventualidad de amanecer muerta.
  

De repente, de un tirón, iba a convertirme en una señorona, y me miraba en el espejo del cuarto de baño previniendo que aquella imagen iba a perder el virtual rastro de juventud mantenido hasta aquel momento con el amparo de hallarme todavía en los treinta y tantos. Pondría el pie en una edad que me emparentaba más con personas de la tercera edad que con todas las edades anteriores. Me veía tan castigada como un culpable, tan amedrentada como un sentenciado a muerte, desolada, malquerida, terminal.
  

Todo lo que a mí me esperaba desde la mañana siguiente, si es que lograba pasar esa terrible barrera del tiempo, era envejecer. En un espacio que ya estaba avanzando para engullirme, el reloj iba a certificar mi pertenencia a una nueva categoría de edad, y no me soltaría ya nunca.


Los cuarenta se estaban precipitando encima como un asunto de vida o muerte, entre una inmisericordia total. La idea de una mutilación en vivo lo representaba bien. Digamos que iba a someterme, dentro del sueño, a una amputación de mi juventud y despertaría convertida en vieja.


Cuarenta años son de una realidad abrumadora; como un portón, un arco iniciático o una formal investidura hacia la definitiva y última etapa. En las semanas siguientes supe que mi gran temor estaba justificado y una serie de detalles fueron contribuyendo a alertarme sobre el carácter de mi recién estrenada identidad.

Esta edad me protege, por ejemplo, de las sospechas de ser una ratera o un camello, me avala ante los camareros y los taxistas; me ridiculiza en una discoteca; me amarga cuando anuncian los inventos para el 2030; me reconcome cuando alguien evoca mi buen porte de tiempo atrás y calla sobre el presente; me enternece cuando conozco de salas y concursos de baile reservados para los de mi edad madura; me veo perdida cuando recibo folletos para suscribir planes de jubilación; me asusta cuando en las noticias clínicas soy incluida entre la población de riesgo ante más de 14 enfermedades; me desploma cuando mi hijo me cree al margen de una pasión erótica.

En general, no me encuentro del todo mal, pero a qué negar que mis pequeñas fobias se han convertido en elementos de la personalidad, y que mi benevolencia con los pelmas ha disminuido aparatosamente.

El miedo a la muerte lo he tenido siempre. He creído que me moría a los 27, y después a los 32. Me animé cuando supe que Kafka, pese a sus inconvenientes, había aguantado hasta los 40.

  

Ahora me fijo tanto en los años de los difuntos como de los vivos, consulto las esquelas y los cumpleaños para ver de qué modo se está sobreviviendo y decayendo respecto a la esperanza de vida estadística. Se puede morir a cualquier edad, y esta es, hoy por hoy mi reflexión favorita. No hay gente que tenga garantizados más años de vida que yo como consecuencia de haber vivido menos. Cualquiera puede morir en los próximos minutos, ahora mismo, hace unos segundos. Pero además, y esta es mi segunda reflexión preferida, todos mueren. Tarde o temprano, y no se trata, en consecuencia, de nada personal.

Les sigo deseando buenas noches y les envío un saludo

Hetaira

04/11/2003
 

¿ME PERMITIS?

¿ME PERMITIS?

Siempre me gustó llegar temprano a los sitios, a las citas, al trabajo... Durante unos años, antes de entrar a trabajar, tomaba café en un bar cercano. Una mala mañana surgió un incidente. Volví un par de días más, para ver si solo era algo ocasional, pero se repitió la historia. Dejé de tomar café allí, busqué otro bar... y allí lo tomaba cada mañana hasta que cambie de trabajo.

En el foro me ha ocurrido algo parecido. De vez en cuando entraba en este, pero solía tomar el café en otro. La historia es muy semejante, y, si vosotros me dejáis, quiero entrar, las noches que pueda, a este foro. Quiero leer vuestras cosas, y dejar yo alguna de las mías. Sé que es egoísta y que saldré ganando, pues las mías son poca cosa, ya lo veréis si tenéis paciencia. Quiero tomar ese café aquí, saborearlo alguna de esas madrugadas en las que no hace falta tomarlo para estar despierto.

Anoche, poco antes de despedirme de ese foro, deje un mensaje, una de esas cosas que escribo. Hoy quiero dejarlo aquí, para vosotros, como señal de buena voluntad, y un poco para que sepáis algo sobre mi manera de ser.

Un saludo a todos cuantos me lean.

Yo, Robinsón, viviendo en una ciudad, rodeado de casi un millón de personas, en este siglo XXI, quiero deciros:

Que a pesar de tanta gente a mi alrededor, muchas veces me siento inmensamente solo.

Que muchas noches, cuando miro las paredes blancas y frías de mi dormitorio, echo de menos una cabaña de ramas por la que se filtran los olores del mar...

Que cuando veo esas farolas de mi calle, extraño las estrellas y la luna...

Que cuando oigo el ruido de los coches añoro el sonido de las olas rompiendo en la playa...

Que me sobran latas de productos pre cocinados y me faltan cosas de la tierra...

Que casi he olvidado ser una persona para ser un ciudadano...

Que cuando arrimo el móvil a mi oído, extraño las caracolas en las que canta el mar...

Que he dejado de correr por las playas tras un sueño para correr por las aceras tras un autobús...

Que ya no tengo un mar delante de mi... sino una pantalla...

Que ya no mido el tiempo por puestas de sol, sino mirando un reloj...

Que cambié el despertar con las olas por el ruido de un despertador...

Que ya no lanzo botellas al mar, con mensajes dentro... sino que dejo cosas escritas en un foro...

Que he perdido mi sueño de ser rescatado por un navío... y solo sueño con poder charlar...

Que sigo siendo tan Robinsón como en mi isla...

Que a veces sigo estando tan solo como en ella...

Que me han cambiado aquella soledad por esta otra tan inmensa...

Que ya no tengo largas barbas... pero que sigo siendo un Robinsón... como tantos Robinsón que andan por estas islas llamadas salitas, dormitorios... como tantos que siguen enviando botellas en forma de mensajes a un foro, a un Chat...

Yo, Robinsón... sigo soñando cada noche. Porque me han quitado mi isla, mi mar... mi libertad... pero aun no han aprendido a robarme mis sueños.

Robinsón.

  

22/10/2004

ES EL MOMENTO, MI MOMENTO...

ES EL MOMENTO, MI MOMENTO...

   

Un día cualquiera, cuando ni siquiera lo buscas, te encuentras con unos ojos, con una voz, con unas manos que te inventan de nuevo. Unos ojos que te miran viéndote. Una voz que te habla para que la oigas. Unas manos que te acarician para hacerse sentir.

De nuevo vuelves a tener los sentidos alerta, ves claridad, luz, alegría. Oyes el murmullo del viento, el agua que emana, la voz del amado, los sonidos de la noche y la algarabía del día. Hueles el campo de otoño como si de una primavera se tratara, con fragancias dulces y penetrantes, percibes los aromas de las personas a las que te acercas como un elemento diferenciador, buscando ese olor tan deseado. Tocas la piel, intentando percibir cada pliegue, cada rugosidad, el calor, la fuerza,...inventando un nuevo lenguaje, más íntimo, menos contaminado, más directo.

Saboreas los besos, indagando el dulzor de una boca, escudriñando ese hueco que te acoge con calor, hasta advertir ese roce delicioso que te transporta a otro universo.

Es el momento de la exaltación de la vida. No hay dolor, no conocemos la duda, no cabe la vacilación, el temor no existe como palabra en nuestro vocabulario. Sólo damos cabida a la fuerza, el vigor, la energía, el entusiasmo , la ternura y la pasión.

Un cariñoso saludo

Nora 22/11/2004

TRAS UNA SOMBRA

TRAS UNA SOMBRA Tras una sombra, entre cristales vuela el sueño dormido; encadenado al "vivo" soñando con el "quise vivir", dibuja con trazo débil sobre las sombras un mundo en que los sueños se llenan de luz.

Podemos ver la vida pasando deprisa a nuestro lado, como si a nuestra parada nunca viniese el autobus, como si nada fuese con nosotros; como si el de al lado y el otro no fueran parte de nuestro mundo; casi como si viviésemos solos en él.

A menudo somos sombras leves que pasan furtivas por el mundo, dejando como única huella un fugaz destello. Así vamos durmiendo el sueño, dejando en el olvido nuestras quimeras, nuestra revolución pendiente; dejando que las telarañas del olvido oxiden la bruñida armadura que un día soñamos hacer brillar.

En el campo de batalla que es la vida quedaron amigos, enemigos, valientes y cobardes por igual, sueños y deseos, ideales y anhelos, locos disparates y un puñado de canciones de amor.

Ahi entre una sombra aún vive un resquicio de ese sueño, aún queda un leve rescoldo en el corazón ardiente, un pequeño fuego brilla aún en el interior. No está el volcán apagado, puede que sí dormido. No es momento de estertores sino de recuperar el ritmo perdido entre sombras bajo el alfeizar.

La tarde ha venido a menos, el sol empieza... tan pronto¡¡, a declinar. Pronto volverán las sombras a traer el frío, pero en el embozo de la tarde, verás como de repente unos ojos miran y sonríen decididos, quizá en algunos el viejo sueño, el viejo deseo, se haya vuelto a despertar.

Bosques llenos de rincones sombríos, con hojas hoy doradas que pronto la nieve de blanco pintará, recuerdos enterrados allá donde los pinos, sueños que volaron jugando al escondite por el helechal.
Pronto contaré hasta cien y abriré de nuevo los ojos, buscaré entre la fronda y el cesped, a la vera del río que salta y bulle contento, en el parque o en la ciudad. Tras una sombra hay escondida una quimera, mil ideas, el sueño de miles que creyeron que el mundo podían cambiar.

Tras una sombra corro a lomos del viento, galopando sin riendas, por las renacidas ideas que creí perdidas hace tanto que ya desesperaba de encontrarme con ellas. Ni siquiera en el bosque donde viven los olvidos, donde marchan los sueños que tuvimos a ver si con el tiempo, nos acordamos de ellos y volvemos en su busca, por que un día, de repente.... nos hace falta... de nuevo... soñar.

Patxi
 30/11/2004

CONVERSACIÓN DISFRAZADA DE MONÓLOGO

CONVERSACIÓN DISFRAZADA DE MONÓLOGO

Si la noche se acerca y vienen de muy lejos porque sienten la vida pesando sobre el alma, es hora de sentarse serenos y en penumbra a contemplar, absortos, cómo queman el tiempo los leños del invierno. Y entonces escuchan: silba el viento con que se queja el roble, húmedo todavía por la savia del bosque, las hayas crepitan con terquedad sumisa como si salmodiaran una oración antigua, y las jaras alegres encrespan su maraña que decrece de pronto en un impredecible vuelco del corazón.
Y sigues leyendo en las brasas de esta fiesta amarilla, porque hay troncos que restallan, centellean, alzándose gozosos y también hay maderas refrenadas, muy tercas, sostenidas, leales, con la tenacidad que requieren al alba los fríos de febrero; y hojarasca que prenden como el alcohol, azules, y claudican en vano humo de rendición.
Y también hay algún árbol extraño, como yo. Parecen de otras tierras, vienen de una estirpe llamada al desarraigo desde su mismo origen a este rescoldo eterno, apagados de todo por fuera y muy desnudos, y dentro, brea de antorcha para incendiar el mundo. Pero siendo todos distintos, todos nacimos para arder.

Hetaira, con el brillo de lo visible frente a frente.

Buenas noches

  2/12/2004 

MAMASASA

MAMASASA

No entenderías esto, sin duda alguna bajaría una en rápido descenso peldaños de amores filiares, cerrarías puertas con tu inolvidable donaire andaluz y altanero, mas yo te hablaría probablemente del roce del año dos mil. Por aquella fechas donde se apagó la luz del farol que alumbraba la imagen de la Virgen con el niño, ¿la recuerdas presidiendo y protegiendo la pared principal de mi patio?, pues aun sigo regando los veinte geranios rojos que colgué a su alrededor porque cuando deje de hacerlo querrá decir que de seguro no volveré a ponerle una bombilla nueva al farol, que de seguro mi oración se habrá terminado con un amén final.

Intentaré retardarlo, te lo prometo, aunque no puedo asegurarte si por motivos malsanos más bien.

De las miserias se hacen requiebros ahora, abuela, ya no se venden las lentejas a granel ni hay que esmerarse en quitarles las chinas con las gafas de leer, las verduras y las lenguas hay que lavarlas ahora con lejía y los tomates y al amor saben casi siempre a nadie, la carne... dura dos días con mucho adobo y al final no fue carne lo que se paladeó sino deseos de afectos que acabaron produciendo indigestión de lo mismo y en uno mismo.

¿Recuerdas aquellos dramones de la radio de media tarde, aquellos que escuchabas junto a la Anita en silencio mientras mal cosías porque los ojos se te ponían brillantes aun sin tú quererlo?. Ay mi inolvidable Mamasasa, mis raíces, mi recuerdo primero de honradez, templanza de genio y sencilla nobleza, de dominio solapado en sumisión de hembra, al final...la realidad acabó superando a la fantasía.
Con el tiempo nos llegó otro aparato más moderno, te desvirga cualquier himen que se preservara en el alma, ya sea al través del inocentemente llamado ip o de la vainica de la palabra.

Sigo echándole de comer a las palomas de cualquier parque como tú me enseñaste y siguen cagándose en mis pies, ¿recuerdas cuando con mi seriedad de los ocho años te dije un día; cuanto más se les da más te cagan, y tú me respondiste; si cagan es que están vivas y eso también se lo deben a ti?, no sé, no sé abuela...sigo opinando si me compensa colaborar tanto en el cagarrutio circunstancial, ¿qué tal una pipa solo cuando me sobrara eh?.

Yo sigo con los mismos defectos, abuela, fabrico mis propios sueños y en los ratos perdidos me masturbo con ellos, pero los platos están fregaos y no dejo de bajar la basura todas las noches al contenedor (otro día te cuento lo que es eso), Creo que lo primero se debe a las influencias de Acuario y lo segundo al malsonante ascendente en Virgo.
Ahora solo me queda un ruego; si por un casual existiera la reencarnación junto a mundos paralelos, apúntame para la próxima excursión en la lista de las mujeres del 1700, estoy segura de que comprendes porqué deseo volver a lavar la ropa en la piedra del río.

Acuso recibo de tu escucha como siempre seria pero amorosa, recibe un abrazo y un enorme beso muy sentío.

Mila

19 /9 / 2004

NOS MORIMOS EN EL MIEDO

NOS MORIMOS EN EL MIEDO

  

Nos morimos en el miedo,
agostados, cansados de dolor
de plenilunio estremecido....

Cuando las palabras
son sonido de odre vacío,
cuando estéril pende del hombro,
pared contra pared,
carcomido de muerto gesto,
de pellejo mortecino y seco;
cuando el buen vino
se extenúa en las gargantas
y la palabra no conmueve
al caminante aterido:
Somos instante, gesto,
reencuentro furtivo,
mano sobre mano de silencios,
momentos,
sonidos callados,
profundos,
tesoros hondos en racimos.

Cuando el Hombre no encuentra
palabra para hablar al Hombre,
se entorna su cuerpo en puerta
entreabierta y cansadas de suspiros
y tornase exhalación
o gemido de azares
o venturas por clamar inquieto
o de Parca despellejada, ya en sangre,
ya en trago de rumor de Océano vivo:
silencios, cruces de ojos, gestos.

Cuando ya el índice
no sustenta claro el lapicero
y se posa sellando leve los labios,
cuando el entramado
se lacra en la lengua quieta,
llega el momento:
Quietud de espera,
impás de un tiempo venidero,
mirada embozada
tras una capa regia de existencia.

Trancos62