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_____El blog de los Cuarentones

AÚN LO RECUERDO... AÚN TE RECUERDO

AÚN LO RECUERDO... AÚN TE RECUERDO

 

Bajaba pensativo en el ascensor del hospital luego de ver al padre de mi amigo. Tú llegabas para ver a tu suegro, casi un padre para ti. Éramos amigos, muy amigos, casi confidentes, pero existía otra persona en tu vida, aunque solo fuera porque existían papeles que así lo indicaba ya que tu corazón, al sentirse ignorado se había distanciado miles de kilómetros del suyo. El padre de mi amigo y tu suegro resultaba ser la misma persona, lo que no ayudaba precisamente a nuestro acercamiento.

Coincidimos en el bajo del hospital, donde confluían carreras con caras desencajadas, ruidos con estrés, causas insatisfechas con esperas interminables. Tus ojos se clavaron en mí como solo el amor es capaz de lograr. Una sonrisa cómplice surgió agitada y un pellizco inefable se hizo fuerte en mi vientre, sin dejarme respirar.   Nos acercamos y mi boca, ávida, buscó la tuya, pero fue la propia convicción de la inconveniencia del acto la que la desvió del lugar deseado y se estampó, con una pausa infinita, con una dulzura sin igual, en una de tus comisuras. Fue un instante, un soplo, pero se alargó en mi ser mucho más que el tiempo que duró: se instaló para siempre como un recuerdo imborrable. El segundo beso se emplazó en la otra comisura, situando el éxtasis en un grado que ninguna palabra podría describir.

Y eso que solo fueron dos besos en las comisuras...

(Para tí señora)

   

Invitado 

   

25/11/2004 

CAE EL TELÓN

CAE EL TELÓN

   

Ella, infeliz funcionaria, cleptómana, fetichista. Cuántas veces soñó con dar el golpe, entrar con su maleta y a punta de pistola y con guante de encaje robarle a ese señor hasta el escaparate.


Pero cada vez que lograba cruzar la puerta titubeante y pobre, detenía sus manos acariciando tímida, cajitas de marfil, candelabros de plata, anteojos, polveras, esencieros, espejos, abrecartas...


El dependiente llegaba y le miraba a hurtadillas, como si adivinara sus pensamientos, su avaricia por tanto cachivache y ella, traidora, con voz cobarde preguntaba el precio de esa pluma o de la pitillera acaso, sabiendo siempre que para ella sería demasiado caro.

 
Volvía a la calle con las manos vacías ignorando si entre las múltiples memorias de esos objetos de anticuario la aguardaban escondidos y llenos de nostalgia, apagados misterios con que encender sus sueños.

 
Tejos

 
P.D. ¿Os habéis dado cuenta que Enric me hace poco caso? ¿Le estaré dejando de gustar?
  

  

17/2/2005

TORPEMENTE

TORPEMENTE

  

En declive fui por los páramos de tu ilusión.
Mis alas heridas por el tiempo, aletean torpemente.

Yo que fui fantasía enamorada,
no sé terminar los cuentos como un hada.

Sólo una pizca de armonía le robo al universo.
Y los días pasan dejados de mi mirada.

La pasión dormida espera la caricia de tu palabra,
sin permitir que haga nido la desolación.

La dulzura de mi brisa tierna se queda contenida.

Te quiero....


Sakkarah
 12/2/2005 

DECLARACIÓN DE AMOR

DECLARACIÓN DE AMOR

Encendió un cigarro obviando esa fresca brisa que suele barrer las arenas de las playas, levantó la vista y se dispuso a disfrutar del inminente atardecer a la orilla de la mar. Miró hacia atrás, había sido un día espléndido, caminó descalzo dejando que la fina arena desprendiera de la raíz de su cuerpo la melancolía.

 

Llegó hasta el viejo faro, su sitio preferido desde siempre para contemplar la puesta de sol que se avecina. Con todos los elementos del cielo y de la tierra a su alcance dejó que sus ojos sobrevolaran la incesante quietud del oleaje y se puso a navegar de pensamientos y de reflejos de espuma que desciendn por un sol que lleva un tatuaje en su piel, como un ave de papel y fuego, y gritando al batir de sus dos alas: te quiero.

 

Sirva de contribución a la propuesta del caballero Paulito.

 

Buen día tengan.

 

Jandalillo

LAS CONVERSACIONES DE AL LADO

LAS CONVERSACIONES DE AL LADO

  

Estaba sentado plácidamente en una de las sillas del restaurante de abajo dando debida cuenta del tentempié correspondiente con el único fin de cumplir con la obligación que el cuerpo nos impone a ciertas horas. Y como humano que es uno, le resulta harto difícil poder embozar los sentidos allá donde se encuentra, sobre todo los del oído y la vista.


Así pues, no se extrañen ustedes si les digo que después de haberme “cepillado” un suculento consomé y de segundo unas sabrosas sardinas a la plancha, mientras esperaba el postre pude escuchar, sin pretenderlo, ciertas conversaciones que me hicieron reflexionar, todo ello, sin lugar a dudas, como consecuencia de que el tono y el timbre de voz de la mayoría de los españoles/as parece ser más que “abundiente”.


Es por eso que uno no puede evitar enterarse de cosas interesantes que se dicen en las mesas de al lado, y que, por supuesto, nada le importan, pero que activan en cierto grado sus neuronas aun sin pretenderlo. Y como resulta que a uno le ha dado Dios una audición estereofónica, es capaz de escuchar a la vez lo que un tío y una tía, jóvenes ambos, comentan a la izquierda; más lo que tres tías maduras, que por lo visto han quedado para tomar café a esas horas, declaran a la derecha de mi cuerpo jotero. Y ahí empieza lo bueno...


Enseguida percibí que las tres maduritas, como de mi edad, se estaban contando mutuamente algunas penas. Las tres casadas; las tres, al parecer, con matrimonios chasqueados. Una declara en la mesa que mantiene una relación de “amistad” por Internet con un tío al que desea conocer pronto, que ya han quedado para verse; otra, la más morena de las tres, expresa que está harta de aguantar el carácter de su marido y que ya no siente amor ni nada por él; la tercera, afirma que el consorte la pone de los nervios y que está en tratamiento psiquiátrico o psicológico por motivos parecidos, en una situación casi de desespero, y que, para combatir su soledad, se dedica a chatear por las noches mientras su “maromo”, que no tiene ni puta idea del manejo de un PC, duerme y ronca como un cerdo. Se consuelan. Luego se beben los cafés y pagan, pero aún no se largan.


Y en mitad de todo el recorrido es cuando el camarero va y me sirve el postre: unas natillas caseras, por cierto que muy jugosas, secrecionales. Y, la verdad, mientras me las como, saboreándolas plenamente, saco conclusiones de todo lo escuchado, pensando si algo tendrá o no que ver con la estabilidad de una pareja el hecho de que un hombre sepa comerse adecuadamente la “almeja” de su mujer.

Pagué y me fui, aunque ellas se quedaron. ¡Ah!, en el espejo que había a la salida me fije cómo me miraban el culo... ¡coño! hasta estuve a punto de girarme para que me vieran por delante.


Paulito

 

09/02/2005

 

 

ME HE DESENAMORADO

ME HE DESENAMORADO

Me he desenamorado hace cuatro días, ese amor que no resiste el paso del tiempo, ese amor que no es comprometido que es amistad, pero es que sea como sea, me es imposible vivir sin estar enamorada.

Siempre he preferido los amores que no conducen a nada y que sobreviven a todo, pero nunca lo he logrado. Ese amor que para mí es la amistad intensa mezcla de sonrisa y pasión, es increíble cuando eso se intuye. Todo el mundo tiene miedo, miedo a no saber, miedo a querer, miedo a confundir, miedo... siempre miedo y con el miedo llegan las excusas, la huida, el temor a ser.

Cuando creía que eso era menos comprometido, tendría mi sitio. Pero algo hay en mi que me traiciona y nunca sé lo que es pero a veces pienso que es mi fatídica idea de vivir dentro de un yo completo, pero todo el mundo tiene su vida y no esta dispuesto a arriesgar quizá por nada, tristemente en el fondo lo comprendo.

Me gustaría encontrar a alguien para que como en épocas lejanas poder escribir largas misivas, contestar y crear alguna fantasía, sabiendo que solo es eso, fantasía de alegrías, conversaciones de tristezas, el amor, la muerte, la tristeza y la vida, esa es la pasión a que me refiero, a alguien que no quiera nada y todo, como yo.

Pero ha llegado el otoño, como sin darnos cuenta y me retiraré, no soporto amar, querer, vivir unilateralmente; esos fueron tiempos de desgaste en los cuales solo soy un recuerdo intenso de momentos felices.

No estoy triste, ni alegre, ni siquiera confundida, estoy en domingo fatídico, con recuerdos viejos, sin esperanzas ni alivios.

  

Mañana es lunes.. y odio los lunes... quizá el martes.

Un saludo

_marea_

  

05/10/2003

  

UN ABRAZO DE VERDAD

UN ABRAZO DE VERDAD

   

Paseaba esta noche por unas calles solitarias y frías, no había casi nadie ni nada, a pesar de que algunos se empecinen en ver multitud de esplendorosos árboles, escaparates repletos de posibles regalos, edificios acogedores..., en realidad poco menos que nada, solo los pasos que resuenan sobre el pavimento en una noche como las de siempre, con el mismo frío intenso.

En una esquina he visto a dos hombres abrazándose, no terminaban de separarse, no tengo ni idea del porqué se abrazaban ni me importa, aunque si me he alegrado de ver un abrazo de verdad, duraba tanto que no era corriente, uno de ellos tenia en sus mejillas lágrimas y el otro no lo rechazaba, lo abrazaba aun más fuerte y con más ternura, y no parecía importarles lo que la gente pensara o viera.

Era un abrazo, tan simple y grande como un abrazo, tan barato y tan caro como un abrazo. Y en ese gesto estaban solos, la intimidad estaba con ellos aunque estuvieran frente al mundo, como debe ser cuando las necesidades de dentro nos demandan una caricia para el alma.

No sé quién tenia más valor en el gesto, si el que abrazaba ofreciendo cobijo y ternura o el que tenia el valor de sacar sus lágrimas y pedir el abrazo o ambos que decidieron dar sin pensar si iba a durar poco, mucho o regular, si miraban o no, si era de noche o de día. Seguramente era el momento en que se necesitaba, ni antes ni después, justo cuando seguramente alcanza valores más altos.

Me hubiera gustado poder preguntarles qué se siente en un abrazo de verdad, de los que se dan cuando son necesitados, no en los de compromiso, en los de las prisas, en los dados con medio cuerpo ni de refilón, por amable simpatía o por marcar la pauta de un encuentro o despedida.


He bajado el ritmo de mi paso porque quería ver si aquel abrazo terminaba, a pesar de caminar con lentitud he tenido que pasar de largo sin ver el final de aquel regalo que unos llaman hermandad y otros afecto.
 
Nunca sabré el motivo por el cual se abrazaban aquellos dos hombres ni la causa del dolor en uno de ellos, tal vez porque la causa que motivó aquella necesidad sea lo de menos y lo más importante, lo que he tenido la suerte de presenciar, sea uno de los gestos más naturales y más afines a todas las calidades del amor, un abrazo de verdad, el que se da cuando se necesita.
 
Dicen que eso se llama amor, sin apellidos, solo amor, vestido esta noche de abrazo. Me pregunto cuantas veces creemos regalar amor a caudales entre amigos y familiares y somos incapaces de dar un abrazo de los de verdad y justo en el momento en que se necesita.

Saludos

Alfilpeonreina

   

11/10/2003

  

¿DÓNDE ESTÁN LOS MOLINOS?

¿DÓNDE ESTÁN LOS MOLINOS?

  

Sé, mi queridos compañero de foro de cuarentones, que mi comportamiento en éste, ha sido de una corta trayectoria que podríamos calificarla cuanto menos de prepotente y soberbia. ¡Sin embargo que lejos de mi se hallan estos pecados! ¡Sí, queridos colegas! Aunque os parezca mentira, soy una persona sin instintos ni premeditaciones retorcidas ni torticeras (¡Ojo! no de tortilla); soy simplemente un soberbio virtual, dejado de la mano de su imaginación ante un espejo que refleja al villano, rufián, don Juan, galán, justiciero y “desfacedor” de entuertos que quisiera ser en la vida real.

Sin duda, todos tenemos dentro de nuestras ilusiones a ese “héroe” capaz de proporcionarnos las más excitantes aventuras, casi siempre en defensa de la justicia y de la razón; ser el paladín de las causas más nobles y el eterno enamorado de la princesa de ojos azules que suspira por el amor imposible de su vasallo... pero que al final, triste y perdido acaba sus días en un serrallo.

¿Por qué uno no puede encontrar en un foro la felicidad? ¿Si la enorme oportunidad nos da de poderla encontrar? ¡Luchar!, ¡morir! ¡matar! ¡amar! ¡ilusionar! ¡Que más da....! El caso es hacer real la virtualidad. ¡Hacer real una realidad! ¡Que tremenda barbaridad! Para eso yo no me meto en un chat. ¡Ca!

Sé, que esto es una locura, difícil de comprender por aquellos que hacen de los foros una continuidad de su realidad. O para aquellos que no saben echar su imaginación a volar. ¡Que oportunidad aquí poder realizar, lo que te imposibilita tu dignidad! No la dejéis escapar.

Al final te das cuenta que hieres, que maltratas, que tus escrituras resultan o no gratas al personal. ¡Pero coño, que un servidor no desea a nadie ningún mal! Que no se trata de a nadie soliviantar, que de lo que se trata es de que todos podamos a nuestra forma disfrutar... ¿Y como podemos calibrar el goce de los demás? ¿Chi lo sa?

A don Alonso Quijano, se le fue "la olla", y se le fue la mano, y para siempre quedó inmortalizado como caballero, no como “fulano”. A pesar de que sus andanzas con la realidad nada que ver tuvieron. Por eso os pido compañeros que veáis en mi un Quijote que por este foro danza, derribando los molinos que me levanta el Sr. Watson, o los “manteos” que me da Marea, y si ser un Quijote es muy presuntuoso, ver en mi a un Sancho Panza.

Y como a un caballero, no le puede faltar su señora que rece sus oraciones en sus locuras y desvelos, y yo señora nunca tuve... sé tú mi Dulcinea y no cambies de tercio: MILA. 
 

    

Castelar- 

   

17/10/2003 

   

EL SABOR A MIEL DE LA VIDA

EL SABOR A MIEL DE LA VIDA

  

Se cerró la puerta tras de él y fue como si cerraran otras muchas, el antiguo disco de vinilo acabó su melodía pero seguía girando arrastrando sonidos que penetraban hacia dentro, hacia ese lugar oculto donde la sensibilidad se vuelve lamento desgarrador, la aguja arañaba el disco como se araña la conciencia vulnerable o el sentimiento más profundo y sensible… 

 

Pasaron las horas, lentas e inexorables, hasta que aquel sonido que antes llenara todo su mundo interior dejó de oírse, tampoco oía el sonido del ascensor que tanto le molestara en otras ocasiones, ni el tic-tac del reloj del despertador sobre la mesilla de noche…  Nada…no había nada ya en su mundo, y fue la primera vez que percibió con total claridad la sensación de inmenso espacio entre ella y los objetos, entre ella y el resto de la vida…  

 

Pero a pesar  del vacío insalvable de esa sensación de lejanía no se sintió pequeña en un mundo grande. No se sintió, era un hueco, un agujero, un pozo vacío lleno de espacio en el que solo vivía la mente capaz de observar pero ya sin hilvanar pensamientos. Tal vez fuera igual al origen de la vida; nada. Sin deseos, sin sensaciones, vacío vivo, estar sin ser, observar sin sentir…  

 

Despertó el alba como despiertan las cosas crueles, la vida no perdona ni a los vacíos. Ella seguía en la misma postura de la noche anterior, con la mirada perdida y sin ver…fue cuando escuchó su nombre como un susurro, alguien pronunció esa palabra y fue como si hubieran estirado del cordón de la vida de su cuerpo, recordó que esa palabra era ella, sintió su cuerpo entumecido, frío, rígido… 

 

El primer sonido que oyó fue el de su propia respiración, su pecho inhaló el aire de forma brusca y de repente estalló en un sollozo desgarrador e incontrolable. Todos los volcanes de su vida se derramaron sobre cada poro de su ser, de forma brusca primero, quemando y arrasando cada una de las heridas de su corazón hasta tapar cada uno de los huecos por donde se le escapaba la vida y el sentir. 

 

Lo primero que vieron sus ojos fueron sus manos descansando sobre el regazo y recordó de repente que aquellas manos habían regalado amor, percibido la piel del amado, acunado a los hijos, trabajado y amortajado… El tic-tac del reloj empezó a llenar el silencio de la alcoba, el ascensor se acababa de parar con un frenazo brusco en la tercera planta…La luz del alba dejaba paso a un cálido resplandor que empezaba a iluminar la estancia y sus lágrimas empezaron a secarse sobre sus mejillas irritadas.

  

Alguien había pronunciado su nombre pero ella sabía que estaba sola, justo lo único que siempre fue necesario para volver a empezar.  El espacio, el vacío y la distancia que antes percibiera como única manifestación de vida desapareció y todo volvió a acercarse para tocar su conciencia, para rozar su piel. Jamás antes había apreciado tanto el sabor de lo dulce, fue necesario que todo se tornara amargo para darse cuenta de cómo se puede perder el sentido por el placer de una sola gota de miel en los labios. 

 

Cuando volvió a escribir anotó en su diario; No olvidarme ningún día de saborearla ni de regalarla.   

 

Dulceamargo 

 

¿ORDEN O DESCONTROL?

¿ORDEN O DESCONTROL?

  

¿Cuántas veces hemos garabateado unas cuantas letras en un papel o hemos acicalado unas frases en la pantalla del ordenador para después guardarlas o simplemente tirarlas a la papelera? ¿Eh? ¿Cuántas ideas que decidimos trasladar al foro quedaron pendientes de trasmitir a los demás? No sé vosotros. En mi caso muchas letras acabaron en la cesta real o en la virtual por distintas razones, pero todas pueden resumirse en un juicio evidente: nos importan los conceptos que trasmitimos y el modo en que lo hacemos.    

 

Ni tan siquiera en un foro tan despersonalizado como este somos capaces de inhibirnos de esos factores sociales aprehendidos o inculcados desde pequeñitos. Nos cuesta hacer y decir lo que sentimos y cuando lo sentimos. Procuramos cribar los pensamientos y poner cierto orden mental a los cavilaciones antes de que las manifestemos. 

 

Curiosamente, cuanto más loco es el pensamiento más lo fiscaliza la razón. Cuando se producen esos impulsos originales, en esas ocasiones, no me gustaría ser tan cerebral, desearía dejarme llevar por el instinto, por una simple corazonada, abandonarme con complacencia a la emociones, perderme en la excitación y el paroxismo sin previsiones, sin presuponer nada y sin esperar reacciones de tipo alguno, simplemente trasmitir el pensamiento sin orden ni control.

 

Ahora os deseo un feliz descanso

 

-Eneas-

 

2/6/2005

 

¿QUÉ ES EL AMOR?

¿QUÉ ES EL AMOR?

   

No puedo dar una definición, pues no la tengo, el amor lo vivo, lo siento, pero no sé definirlo, pero sí puedo dar un concepto, mi conceptualización del amor.

Para quien escribe, el amor es en primer término fuerza universal, capaz de cambiar el estado emocional de aquel que lo experimenta, en cualquiera de sus manifestaciones, matices o variedades.

El amor es sentimiento, y en lo que referencia al personal o de pareja, se materializa en la capacidad máxima de dar y recibir esa fuerza que mencioné antes, que puede compararse a una ola marina, por días estará tormentosa, turbulenta, desafiante hasta el punto de bramar como fiera en celo, en cambio, otras veces será suaves sábanas de espuma acariciando las doradas arenas con el movimiento cadencioso de brisa del amanecer.

La pasión y la paz, el éxtasis y la calma, el ardor y la ternura, todas caras de una misma moneda: el amor. Lo puedo ver entonces, como dinamismo de vida sin límites cuando es autentico y veraz.
Por esa razón el amor, conlleva implicancias tales como tolerar las diferencias del otro, las iniquidades propias de nuestra imperfecta humanidad, disfrutando las coincidencias y compartiendo realidades.

El amor es despliegue de deseos, físicos y tangibles, es la unión de dos cuerpos, pero cuya fusión extrema será la de las almas consustanciadas al punto de gozar la identificación física con la emocional. Desde luego, para mi, no queda reducido a la expresión sexual, va más allá, es quien despierta, motiva y hace fluir: la calidez, la simple caricia, el susurro quedito de un “te quiero”, pero fundamentalmente algo que nos hace profundamente humanos: la ternura, emanación directa del amor, que se puede expresar con los mas diversos signos.

El amor entonces es fuente, pero no cualquier fuente, es agua viva la que fluye, inagotable, fecunda, que para quien la bebe, provoca mas sed, haciendo que el objeto amado sea único, y dibujo del sueño anhelado.

Amar, es sentir la falta del amado: en los descansos del día, en los miedos de la tarde, en las angustias de la noche y en los temores por la vida, necesitar de su mirada serena para sentirse segura, de sus brazos tibios para sentirse esperanzada, de sus labios frescos para sentirse fuerte...

El amor provoca que la persona querida sea el aire que respiras, la gota de agua que resbala por la piel, el aroma fresco de un pétalo de rosa que abre majestuoso a mi alrededor, la fuente inspiradora de sueños y fantasías, no te cansas de decir lo que el otro significa para ti y aunque un suspiro te trae a tierra, bajándote de la nube que me lleva por mundos de ensueños, creo firmemente que todo sueño ( de amor en este caso), es también el principio de una realidad...

Si tuviera que conceptualizarlo desde una vena poética, creo que me seria más fácil pues diría el amor es algo simple y complejo: es magia transformadora del individuo en persona.

Esta es desde luego mi visión personal, acotada en una apretada síntesis, sometida a la crítica de tu visón, que desde luego me gustaría conocer.

Con cariño, para todo el foro.

VioletaCielo

  

23/10/2003

   

REFLEXIONES SOBRE ESO DE LA SOCIEDAD INDESEADA Y LA VENTA DEL ALMA. A LA SALUD DE LA GIRALDA

REFLEXIONES SOBRE ESO DE LA SOCIEDAD INDESEADA Y LA VENTA DEL ALMA. A LA SALUD DE LA GIRALDA

  

Pienso que...

Nos vendemos a diario en muchos más gestos de los que quisiéramos reconocer, somos vendedores y compradores natos de aprobación y de afectos, de intereses y contraprestaciones múltiples, se pudiera considerar equilibrado emocionalmente aquel que haciéndolo inconscientemente lo asume a posteriori y se lo perdona, y jodiamente arriesgado aquel que lo hace a sabiendas, pero notablemente inteligente si dado el caso también se lo perdona.

Aunque somos dioses en potencia tenemos los pies de barro, aunque somos ángeles caídos en potencia también tenemos alas. Un apasionante y retador libro el de cada uno de nosotros, leerlo y comprenderlo lleva toda una vida, asumirlo, una eternidad de momentos ganando a pulso todos los capítulos comprendidos con no pocas lágrimas.

Las noches oscuras están con nosotros desde el mismo momento que lo estuvo la posibilidad de ser parte de un cielo azul y cristalino de buenas intenciones, mu... mu sentias...

Yo creo que la soledad existe aun estando acompañados, siempre estuvo, nacimos para ser solitarios navegantes en un barco lleno de gente y en un mar lleno de tempestades y de bonanzas, creer que no se está solo es vivir ciego, es arriesgarse a que las noches oscuras vengan de forma más bestial e inesperadas.

El llegar a sentir que nada tienes, que nada te pertenece, que nada vales, que eres la hoja que mece el viento a voluntad de sus caprichos, que con profunda realidad nadie te quiere ni a nadie le importas, que te pasaste la vida engañándote en amores y lealtades para los que en un momento determinado ya nada fuiste, que eres un nombre en un papel oficial de entrada y salida con cuño oficial, y que después de tantas fatigas, de tanta entrega, de tanta lucha, solo el olvido te espera.

Y solo llegando al fondo del más profundo reconocimiento de lo poco que somos, de lo poco que importamos, de lo poco que nos conocen realmente y de lo poco que nos amamos, solo tocando el fondo del desamor puro y duro...cuando ya ni el comprar caricias nos tranquiliza... en aquellos momentos, cuando ya ni el sufrimiento ni el desespero existen, porque solo queda la nada del no querer, solo entonces... cuando ni fuerzas quedan para quitarse esa vida que está pesando y uno decide dejarse morir en vida porque ya ha aceptado que todo es mierda y él también, solo entonces... aparece la “fuerza”, el “coraje” “la complacencia de ser lo que se es” y la noche oscura se llena de luz con mucha más rapidez que antes se cubrió de sombras. La aceptación siempre fue la llave de una de las sabidurías más necesarias.

 

Y alguien nuevo renace de las cenizas, más seguro, más amoroso, más noble, más tolerante y respetuoso y sobre todo... más libre, más auténtico, con una escala de valores diferentes, sin apenas más metas que no sean las de disfrutar de cada uno de los gestos cotidiano, simples y sencillos, capaz de hacer de la soledad una agradable, acogedora y necesaria alcoba, esa que utilizamos con placer cuando queremos sentirnos amados por algo intangible e inmensurablemente cálido, por la vida en sí, sin personalismos, ni siquiera lo nuestros.

Y entonces... solo entonces es cuando nos convertimos en los mejores amantes y amadores y también en los más agradecidos amados.

Son lecturas incomprensibles para que el que no haya estado en el hotel de las oscuras noches o solo las conozca de la obra de San Juan de Cruz, de Santa Teresa o de quién sea. No son cosas que no se pueden teorizar y elaborar un manual, son personales y muy a la medida de cada uno de nosotros y de nuestra capacidad espiritual, emocional y vivencial.

    

Tampoco se trata de estar relatando una depresión psíquica, no tiene nada que ver forzosamente, aunque en algún caso pudieran coincidir una causa aparente también puede darse sin causa comprensible alguna, simplemente estábamos ya preparados para pasar esa puerta iniciática, dicen que no existe la casualidad sino la causalidad, la causalidad es simplemente nuestra propia necesidad de avanzar en la mayoría de las ocasiones.

Es un grito del alma, es un renuncio absoluto de la integridad que hasta ese momento nos sostenía, en una crisis, la bancarrota de todo el engranaje económico que sostenía a la empresa, con el agravante de que la multinacional que antes nos proporcionaba los créditos nos acaba de decir que no somos rentables para ella.

Después de la borrachera que agarramos y de acabar desnudos y sucios en un arrabal cualquiera de cualquier lugar y ciudad y aun doliéndonos los golpes y puñetazos que nos hemos repartidos con los socios... encontramos en el bolsillo del mugriento pantalón un anuncio: “Ser autónomo tiene menos beneficios seguros al principio pero le garantiza una vida laboral sin tantos sobresaltos, usted ganará justo lo que invierta, acostúmbrese a controlar las bajas, a dominar el manejo de su propia empresa acomodándose a un alza moderada. Sea su propio jefe, ahora o nunca.”

Aceptar la oferta es nacer de nuevo.

Desde la intangibilidad del ser le saludo cariñosamente, Sr. José Luis.

invitalanoche

 

LOS ORGASMOS MERECIDOS

LOS ORGASMOS MERECIDOS

  

Se que sonará a tópico pero es ya una realidad en mí. Mi cuerpo ha encontrado por fin las cuerdas de ese violín capaz de tensarlo y de sacarle todo un manantial de goces infinitos. El placer tantas veces soñado, la necesidad de dar sin límites y de recibir todo aquello que deseen darme por pura generosidad de entrega amorosa, y me dan lo más glorioso; la voluntad, el dominio.

Me he convertido toda yo en un recipiente abierto para recibir todo lo que mi hombre soñó siempre dar y no supieron permitirle, yo abriré para él las puertas de mi grial, yo verteré para él las mieles infinitas de mi cosecha, seré trigo, sal, guadaña, seré todo y nada, porque pondré mi voluntad solamente en dejar de ser para volver a renacer en la voluntad de mi amo y señor, mi hombre.

No habrá deseos en mí ni más necesidades que su sola voluntad y deseo, me libera su generoso amor del trabajoso pensamiento, él pensará por mi y yo recogeré las mieles orgásmicas de su deseo. Es la paz infinita de la nada mental en la entrega de todo mi yo para su placer. Estoy colmada con su cuerpo y sus deseos, con sus ordenes y sus penetraciones, es el éxtasis en la sumisión, es el privilegio de conseguir no ser nada para ser todo lo que él es y en el instante que le plazca.

Mi piel sembrará de semen, orines y babas, fustigará mis nalgas con el látigo del duro cuero y su pene me penetrará por todos los orificios que desee, todo lo mío es suyo desde este momento y yo seré feliz en el éxtasis de su complacencia por los siglos infinitos de su voluntad.

Quiero que me llame zorra, putón, y todas las cosas que jamás se atrevió a decir a mujer alguna, mientras sujeta fuertemente mi pelo y mi cabeza, me obliga a arrodillarme para encularme a su gusto y placer, pero digo mal...yo no quiero, yo no quiero ya nada desde que le conocí, yo solo quiero su voluntad excelsa y sublime, yo solo soy la arcilla que el moldea día a día, ahora suave y ahora brutalmente, porque lo cierto es que mientras sean sus manos, sus piernas y su polla gloriosa quien me laceren de amores, seré infinitamente la feliz esclava de sus pasiones lujuriosas y lascivas.

Es incansable mi amo y señor y yo le amo por ello, aunque ha llegado un momento que ni puedo amarle si él no lo desea, nada hay manifiesto en mi si él no me da su consentimiento previo, ya que mi goce mayor solo lo encuentro en complacerle.

  
Esta noche sé que me ha preparado una nueva correa para atar mi cuello a su cintura de forma que mi boca quede a merced de su entrepierna, atará de nuevo mis muñecas al cabezal de la cama, y volveré a tener la dicha, la infinita suerte de volver a no ser nada para ser todo lo que él desea y precisa.

Tengo que agradeceros a todos aquellos a los que bebí los vientos por vosotros, foreros que me tuvisteis enamorada y loca de deseos frustados, gracias al poco caso que me hicisteis, a los emails que no contestasteis y a las llamadas que no recogisteis, la vida me ha permitido conocer al Dios del placer en un cuerpo de hombre, amo y señor de todas mis venturas orgásmicas.


Sin vosotros, escarnio de mis rechazos, yo nunca hubiera sabido lo que era el placer sublime de la sumisión, gracias a esos que no quisisteis amarme yo no he caído en la tentación de seguir siendo una mujer a remolque del sexo mediocre y aburrido.
 
Ahora empiezo a vivir, solo para él y entre sus ingles, solo en su mente y en sus deseos, la infinita negación de lo mío para ser él, ¡esto es amor!.
 
Dividividem

 

03/11/2003

 

HABLANDO DE LA MADUREZ

HABLANDO DE LA MADUREZ

  

La noche que iba a cumplir 40 años me sorprendió fuera de casa. Completamente sola y sin posibilidad para a avisar a mi familia de lo que pudiera sobrevenirme en el tránsito, porque, aunque procuraba tranquilizarme, tenía la certeza de que alguna clase de consternación iba a sufrir, sin descartar la eventualidad de amanecer muerta.
  

De repente, de un tirón, iba a convertirme en una señorona, y me miraba en el espejo del cuarto de baño previniendo que aquella imagen iba a perder el virtual rastro de juventud mantenido hasta aquel momento con el amparo de hallarme todavía en los treinta y tantos. Pondría el pie en una edad que me emparentaba más con personas de la tercera edad que con todas las edades anteriores. Me veía tan castigada como un culpable, tan amedrentada como un sentenciado a muerte, desolada, malquerida, terminal.
  

Todo lo que a mí me esperaba desde la mañana siguiente, si es que lograba pasar esa terrible barrera del tiempo, era envejecer. En un espacio que ya estaba avanzando para engullirme, el reloj iba a certificar mi pertenencia a una nueva categoría de edad, y no me soltaría ya nunca.


Los cuarenta se estaban precipitando encima como un asunto de vida o muerte, entre una inmisericordia total. La idea de una mutilación en vivo lo representaba bien. Digamos que iba a someterme, dentro del sueño, a una amputación de mi juventud y despertaría convertida en vieja.


Cuarenta años son de una realidad abrumadora; como un portón, un arco iniciático o una formal investidura hacia la definitiva y última etapa. En las semanas siguientes supe que mi gran temor estaba justificado y una serie de detalles fueron contribuyendo a alertarme sobre el carácter de mi recién estrenada identidad.

Esta edad me protege, por ejemplo, de las sospechas de ser una ratera o un camello, me avala ante los camareros y los taxistas; me ridiculiza en una discoteca; me amarga cuando anuncian los inventos para el 2030; me reconcome cuando alguien evoca mi buen porte de tiempo atrás y calla sobre el presente; me enternece cuando conozco de salas y concursos de baile reservados para los de mi edad madura; me veo perdida cuando recibo folletos para suscribir planes de jubilación; me asusta cuando en las noticias clínicas soy incluida entre la población de riesgo ante más de 14 enfermedades; me desploma cuando mi hijo me cree al margen de una pasión erótica.

En general, no me encuentro del todo mal, pero a qué negar que mis pequeñas fobias se han convertido en elementos de la personalidad, y que mi benevolencia con los pelmas ha disminuido aparatosamente.

El miedo a la muerte lo he tenido siempre. He creído que me moría a los 27, y después a los 32. Me animé cuando supe que Kafka, pese a sus inconvenientes, había aguantado hasta los 40.

  

Ahora me fijo tanto en los años de los difuntos como de los vivos, consulto las esquelas y los cumpleaños para ver de qué modo se está sobreviviendo y decayendo respecto a la esperanza de vida estadística. Se puede morir a cualquier edad, y esta es, hoy por hoy mi reflexión favorita. No hay gente que tenga garantizados más años de vida que yo como consecuencia de haber vivido menos. Cualquiera puede morir en los próximos minutos, ahora mismo, hace unos segundos. Pero además, y esta es mi segunda reflexión preferida, todos mueren. Tarde o temprano, y no se trata, en consecuencia, de nada personal.

Les sigo deseando buenas noches y les envío un saludo

Hetaira

04/11/2003
 

TERNURA

TERNURA

   

"Hacer el amor", estas tres palabras se suponen que deben definir todas las sensaciones por las que acaba de pasar mi cuerpo y mi mente, pero no es suficiente, ha sido, demasiado profundo, demasiado intenso, demasiado... Echo de menos una de esas palabras orientales que saben captar la profundidad de los sentimientos en toda su extensión.

  

Hoy, el día estaba lluvioso, el tiempo parecía pasar muy despacio, hablábamos tranquilamente, pero estábamos nerviosos, notábamos algo especial en el ambiente, nuestras miradas se fueron haciendo cada vez mas profundas y los silencios mas largos, sin darnos cuenta fuimos acercando nuestros cuerpos, me besó, le miré a los ojos y le dije que quería amarle, sentir como se estremecía de placer en mis brazos, no dijo nada, se levanto y empezó a desnudarse, yo hago lo mismo, estamos muy cerca el uno del otro, empezamos a tocarnos lentamente, la piel al rozarse se eriza, nuestros aromas se mezclan, la respiración se hace más fuerte y violenta, nuestra necesidad se escucha con palabras dulces…


Cada día descubrimos una nueva sensación. Empiezo a comprender el significado de la frase "te amo con los cinco sentidos", estoy desarrollando una sensibilidad especial que hasta ahora no sabia que tenia, casi no hace falta que hablemos, una expresión, un gesto, una caricia basta para que nos entendamos, pero es en los ojos donde se concentra todo las sensaciones sentidas, reflejan la alegría al vernos… el deseo de compartir al empezar a amarnos… la pasión mientras lo hacemos… la liberación y el placer en el momento del orgasmo… la ternura mientras descansamos de tanto amor derramado… la tristeza al despedirnos y la esperanza de volver a encontrarnos.

  

Hoynosoybuena_


04/03/2004

ROSALÍA, EL CORONEL Y LA MALETA

ROSALÍA, EL CORONEL Y LA MALETA

  

Aquel día Rosalía estaba especialmente nerviosa y azarada. Siempre era igual cuando veía su maleta que de manera silenciosa reposaba al final del corredor y que significaba que después de comer, su hijo Pablo o su nuera Lucia la llevarían como otras veces a pasar un mes a casa de su hijo Andrés o de su hijo Julián, eso nunca lo recordaba aunque carecía de importancia.

Echaba de menos al Coronel, mentalmente le reprochaba que hubiera hecho el último y definitivo viaje sin ella, y se reprochaba a si misma el no tener el valor suficiente para tomar la decisión que le llevaría al Cielo, junto a él.

No te preocupes Coronel, decía Rosalía como si todavía estuviesen juntos, nuestro hijo Andrés........o Julián que nunca sé donde me toca ir este mes, me tratará bien aunque no puedan dedicarme mucho tiempo debido como sabes a que trabajan demasiado al igual que sus mujeres, y además de los niños deben preocuparse de distintos e ineludibles compromisos sociales.

La maleta continuaba en el corredor desde la noche anterior cuando la había preparado Lucía, como hacía el día 30 de cada mes que estaba con ellos, que pasaba en casa de ellos mejor dicho, porque había que entender que no tenían tiempo para preocuparse por ella ni escucharla.

No le importaba porque en casa de sus otros hijos era lo mismo.

Después de comer se despidió de sus nietos. Paola era ya una mujercita que le hacia recordar cuando ella era así y venia a visitarla un jovenzuelo esbelto que con el tiempo llegaría a Coronel y con el que tendría tres hijos, que pasaría junto a él noches en vela cuidándolos, compartiendo sonrisas y lágrimas, y que ahora no tenían un segundo para dedicarle una caricia.

Bueno Coronel, estoy llegando a casa de Andrés, o de Julián, ya sabes que nunca sé donde me toca este mes y no quiero que te preocupes por mi.....tal vez pronto estemos juntos de nuevo........es lo único que deseo.

Y sabes Coronel........cada vez que veo la maleta en el corredor sé que falta menos, porque es triste vivir sin besos, sin caricias, sin palabras y hacerlo únicamente con una maleta y con tu recuerdo.

Buenas noches.

Enric.  (enric57)

 28/11/2004 

YO TENGO UNA VACA BLANCA...¡CON CUERNOS!

YO TENGO UNA VACA BLANCA...¡CON CUERNOS!

   

Algo he leído por atrás, no todo, la verdad es que "er chivato" me ha facilitado la tarea. Que aquí estás un par de días sin entrar y se te amontonan los papeles...

Pues eso, que algo he leído sobre los cuernos. Yo puedo hablar con conocimiento de causa, sí... porque me los han puesto, los he puesto y los han puesto conmigo.

Y puedo asegurar, que de las tres modalidades, la tercera es la más satisfactoria. Me explico, tiene morbazo, no tienes que mentir, no hay remordimientos, no tienes que pernoctar (y cumplir) en casa obligatoriamente... y lo más importante para las que no aguantamos la rutina...

...sabes que tarde o temprano terminará. Con cariño y serenidad recogerás la sabiduría y el placer que la vida te ha dado, no olvidando nunca, que solo es cuestión de tiempo jugar uno u otro papel en el teatro de la vida...y a otra cosa mariposa.

Ahora pasado el tiempo, y habiendo jugado en las tres bandas, me he dado cuenta que no tiene ningún sentido hacer una tragedia de los cuernos, sobre todo cuando se trata sólo de una comedia de enredo.

En cuestiones de cuernos, ponerte en el lugar (en todos los sentidos) del otro... siempre ayuda mucho.

Saludos

ESKIVA

1/12/2004

LA GRAN CORRIDA

LA GRAN CORRIDA

  

Al practicar el sexo carnal, (el ilícito mejor con chistera, por lo que pueda pasar), se le eriza el bello, se levanta musculoso el miembro uretral y penetra bravo en jofaina la nube perineal, fustigando con furia la fiera dormida de la tigresa que lleva dentro la dama, sucumbiendo raudo a las ansias de las huestes espermáticas e inundando a borbotones las cavernas uterinas del complejo gestador.

Todos corren en bandadas flagelándose los lomos, como locos hechizados, aspirados, cautivados por la magia ovocital. Se fustigan, se amontonan, se disputan a codazos el orgullo de saberse preparados para el fin de fecundar. La carrera que fascina, loca y fiera, que con toque de rebato se inició con la lascivia y se guió por el olfato.
Contusionados, magullados, asfixiados y en tropel, (cuatro o seis u ocho o diez), chapotean entre líquidos viscosos por los valles falopianos merendándose con furia la leche que los movió. Hasta que, de pronto,¡oh!, (qué suerte tuvísteis que lo expulsaron ayer de puro maduro, -o se escapó a pendonear, quien sabe-), se tropiezan con el ovado vellón dorado, que pasaba por allí, quedando a él pegados, (como el hombre a la nariz, pero en pequeño), como cogidos por los morros y moviendo con mohines apausados y graciosos el rabo revelador de la intención.

El espermio más osado, el más ladino, el más sagaz, (digamos que el más entero, cabezón y el de la boca más grande), se afila el diente, le da un mordisco y se le abre, ¡cómo no!, la burbuja acogedora, con quien proseguirá el viaje más decisivo de la vida.

-Caustic 

27/11/2004

¿ME PERMITIS?

¿ME PERMITIS?

Siempre me gustó llegar temprano a los sitios, a las citas, al trabajo... Durante unos años, antes de entrar a trabajar, tomaba café en un bar cercano. Una mala mañana surgió un incidente. Volví un par de días más, para ver si solo era algo ocasional, pero se repitió la historia. Dejé de tomar café allí, busqué otro bar... y allí lo tomaba cada mañana hasta que cambie de trabajo.

En el foro me ha ocurrido algo parecido. De vez en cuando entraba en este, pero solía tomar el café en otro. La historia es muy semejante, y, si vosotros me dejáis, quiero entrar, las noches que pueda, a este foro. Quiero leer vuestras cosas, y dejar yo alguna de las mías. Sé que es egoísta y que saldré ganando, pues las mías son poca cosa, ya lo veréis si tenéis paciencia. Quiero tomar ese café aquí, saborearlo alguna de esas madrugadas en las que no hace falta tomarlo para estar despierto.

Anoche, poco antes de despedirme de ese foro, deje un mensaje, una de esas cosas que escribo. Hoy quiero dejarlo aquí, para vosotros, como señal de buena voluntad, y un poco para que sepáis algo sobre mi manera de ser.

Un saludo a todos cuantos me lean.

Yo, Robinsón, viviendo en una ciudad, rodeado de casi un millón de personas, en este siglo XXI, quiero deciros:

Que a pesar de tanta gente a mi alrededor, muchas veces me siento inmensamente solo.

Que muchas noches, cuando miro las paredes blancas y frías de mi dormitorio, echo de menos una cabaña de ramas por la que se filtran los olores del mar...

Que cuando veo esas farolas de mi calle, extraño las estrellas y la luna...

Que cuando oigo el ruido de los coches añoro el sonido de las olas rompiendo en la playa...

Que me sobran latas de productos pre cocinados y me faltan cosas de la tierra...

Que casi he olvidado ser una persona para ser un ciudadano...

Que cuando arrimo el móvil a mi oído, extraño las caracolas en las que canta el mar...

Que he dejado de correr por las playas tras un sueño para correr por las aceras tras un autobús...

Que ya no tengo un mar delante de mi... sino una pantalla...

Que ya no mido el tiempo por puestas de sol, sino mirando un reloj...

Que cambié el despertar con las olas por el ruido de un despertador...

Que ya no lanzo botellas al mar, con mensajes dentro... sino que dejo cosas escritas en un foro...

Que he perdido mi sueño de ser rescatado por un navío... y solo sueño con poder charlar...

Que sigo siendo tan Robinsón como en mi isla...

Que a veces sigo estando tan solo como en ella...

Que me han cambiado aquella soledad por esta otra tan inmensa...

Que ya no tengo largas barbas... pero que sigo siendo un Robinsón... como tantos Robinsón que andan por estas islas llamadas salitas, dormitorios... como tantos que siguen enviando botellas en forma de mensajes a un foro, a un Chat...

Yo, Robinsón... sigo soñando cada noche. Porque me han quitado mi isla, mi mar... mi libertad... pero aun no han aprendido a robarme mis sueños.

Robinsón.

  

22/10/2004

RADIOGRAFÍA DE UN AFECTO

RADIOGRAFÍA DE UN AFECTO

Me llueven las tentaciones. La vida, sin esas tendencias sensibles, (hay quien les llama de moral despistada), no tendría apenas valor. Los sentidos necesitan sus mimos y las personas sus afectos. Las demostraciones sinceras al prójimo y las cálidas manifestaciones de los demás, constituyen el sustento que nos permite mantener el propio ego con los nutrientes necesarios para mantener un equilibrio afectivo. Y no hace falta que sea en correspondencia: basta con entregarlas o recibirlas sin fijarse en su destino ni en su procedencia.

Los sentimientos, las emociones e, incluso, las pasiones son lo que conforman la unidad de un ser racional, aunque la mayoría de las veces no sepamos dominarlas. Eso no ha de convertirme en un vándalo ni en un mercenario de la vida (o sí, a ojos de pacatos y moralistas con ideales acartonados), cuando todas esas reacciones actúan a su antojo, auque yo les ponga mi márchamo más personal.

Cuando alguien se entrega con toda intensidad, aunque sea por un momento y, esa intensidad, es correspondida, va tendiendo puentes, bidireccionales sobre todo, pero que irradian en todos los ámbitos de convivencia de ambas personas.

Recurrentemente, cuando pienso en esto de los afectos, me viene a la memoria aquélla canción de Pablo Milanés:


"...Todavía yo no sé si volverá
nadie sabe al dia siguiente lo que hará
rompe todos mis esquemas,
no confiesa ni una pena
no me pide nada a cambio de lo que da.
Suele ser violenta y tierna
no habla de uniones eternas
más se entrega cual si hubiera
solo un día para amar. ..."


Llenar un espacio. ¡Cuán difícil es llenar un espacio sin pedir nada a cambio de lo que se da!.
Hay quien ha aprendido a no enamorarse nunca de nadie, dicho en el sentido más prosaico, pero, entendido en el sentido amplio, ejercitan el enamoramiento, sin reservas ni esperando contraprestaciones, en cada uno de los actos de su vida. Ello, claro está, no es el caso de los afectos de aquellas personas que privatizan y monopolizan sentimientos y pasiones de manera unidireccional.
 -Caustic 21/11/2004